Celebraciones Nutritivamente Saludables

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celebraciones antes celebraciones nutritivamente saludables ID160909 - hermandadblanca.org

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Una forma distinta de verlo y hacerlo

Otro punto de vista

Entramos en un período del año en el que es típico reunirnos con el objetivo de disfrutar de las celebraciones que nuestro calendario nos propone. Cierto ánimo consumista se dispara, el tiempo corre y la paga extra, el ahorro extra, el ingreso extra e incluso el crédito extra nos rondan dando tumbos por la mente.

¿De qué estamos hablando? Pues del principal y más apreciado componente sobre el cual da vueltas toda celebración y que sin él se considera que dicha celebración que pierde todo sentido: nuestra apreciada e imprescindible comida.

En principio, es estupendo, ¿pero te has parado a reflexionar si puedes vivirlo desde otra perspectiva, de una forma más nutritiva y saludable? Seguramente observarás que puedes deleitarte de una manera armoniosa, si implementas algunas modificaciones a todos esos impulsos que recibes del exterior y que te invitan al consumismo desmesurado bajo formas alimenticias que, en el mejor de los casos, son poco nutritivas.

Solemos considerar que lo tradicional es necesario; imprescindible, incluso, y nuestra justificación es que siempre se ha hecho así y que, si fuera incorrecto, ya nos lo habrían dicho, por lo que consideramos que estos hábitos alimenticios son buenos y sanos. Pero ¿te has planteado alguna vez que esta creencia puede estar muy lejos de ser saludable y buena para tu cuerpo, mente y alma? Razona por ti mismo y te sorprenderás.

La transformación alimenticia que ha tenido lugar en los últimos años actúa, en muchos casos, como una droga legal y rentable. Un caso muy típico son los alimentos con que adornamos las festividades. Además, muchas personas que habitualmente comen con mesura y sencillez, cambian sus hábitos saludables cuando se acercan las celebraciones, porque en la mente les ronda aquello de “bueno, es que hay que celebrarlo”.

Imponer la idea de que es imposible disfrutar de un encuentro, una celebración, una festividad e incluso un fin de semana consumiendo alimentos saludables y sencillos es conceptualmente erróneo. Por supuesto, es posible festejar, y todavía con más intensidad, cualquier celebración sin necesidad de atiborrarse de productos densos e incompatibles entre sí que, igual que una droga, comienzan provocando el aturdimiento de la mente y cierta saturación orgánica que te abstraen del presente, te restan energía y te mantienen espeso.

Sin embargo, puedes plantearte una comida con los alimentos que indicamos en nuestras recetas como “Saludables” y “Muy Saludables” y, al mismo tiempo, compatibilizarlos químicamente entre ellos gracias a la ciencia de la trofología (que estudia la correcta combinación de los alimentos) y cuyas pautas te facilitamos en nuestras “Tablas de Combinación de Alimentos”. Haciéndolo así, gozarás de una comida digestible, nutritiva y saludable. Y si, además, le pones una pizca de imaginación, obtendrás un ágape sencillo y sabroso hecho a tu gusto. Todo este conjunto armónico levantará en los comensales una cierta curiosidad y también motivará una mejor actitud y mayor lucidez, pudiendo disfrutar todos de una celebración saludable y consciente.

Al mismo tiempo, se habrá iniciado un proceso de cambio hacia una forma distinta de disfrutar las esperadas celebraciones. Y es que, al incorporar  una forma saludable de alimentarte, evitarás los típicos malestares que se producen al meterte entre pecho y espalda las consabidas comilonas.

¿Cuántas veces después de una celebración e incluso al día siguiente o en jornadas posteriores, te has sentido pesado, embotado, saturado o dolorido…? Ten en cuenta que, al principio, cuando se siguen pautas inadecuadas para nuestro sistema digestivo, el cuerpo, a modo de alarma, te avisa de que algo ha sido transgredido; pero cuando esas conductas se llevan a cabo reiteradamente, el organismo deja de avisar. Así, la homeostasis interna se adapta a la nueva situación lo mejor que puede. A pesar de que nosotros digamos aquello de que “a mí me sienta todo bien, yo no noto nada”, los síntomas están ocultos y al acecho. A pesar de eso, y aun con esa desconexión, cuando la transgresión es excesiva, el cuerpo avisa una vez más, indicando que, infaliblemente, estás dando otro paso hacia la gestación de una enfermedad, pero ese aviso es ya extremo, una exclamación del dolor interno provocado por la saturación a la que seguirá el colapso orgánico y funcional.

Si fueras consciente del daño interno que ocasiona esa reiterada forma de comportamiento, probablemente cambiarías muchas de las pautas que sigues actualmente. Conciénciate a través de la mejor información disponible del momento y reflexiona profundamente; y, si fruto de ello, estás dispuesto a iniciar un cambio, te proponemos que des los sencillos pasos que te proponemos a continuación.

Diariamente, y durante las celebraciones aún más, consumimos cantidad de alimentos refinados, desnaturalizados y densos. Los más característicos son los refinados como el azúcar, las harinas, el pan, la pasta, la bollería y la pastelería. También los desnaturalizados como las grasas, los aditivos, preparados, edulcorantes y congelados industriales. Y los densos como la carne, el pescado, los embutidos, lácteos o mariscos. Además de ingerir estos alimentos, los mezclamos entre ellos, a pesar de que son químicamente incompatibles, lo que causa que las digestiones ya de por sí lentas y pesadas, se compliquen todavía más. Para colmo, y no contentos con eso, lo regamos todo con diferentes tipos de alcoholes y nos ahumamos con tabaco. Y por supuesto, en una ingesta altamente generosa, como si de repente fuera a acabarse el mundo.

Las consecuencias de ello serán las mismas que las de la gota malaya, poco a poco irá perforando tu salud y, de repente, un día dirás: “¡Pero si me encontraba perfectamente!, ¿qué me ha pasado?” Y entonces, ¿qué?, ¿renunciarás a las celebraciones o serás capaz de plantearte otra forma de disfrutarlas?

Una celebración saludable es perfectamente posible

celebraciones despues celebraciones nutritivamente saludables ID160909 - hermandadblanca.org

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A nivel holístico, una celebración saludable es perfectamente posible.

Sólo tienes que replantearte tres aspectos básicos:

  1. Que la comida sea solo un aspecto más de la celebración: La transformación vendrá dada al potenciar el resto de aquellos aspectos que envuelven cualquier celebración o incorporar otros nuevos, mientras la comida debería ser solo un aspecto más. De esta manera, lograrás armonizar los cuerpos que nos sostienen: el físico, el mentalemocional y el energético sutil. Para ello tienes multitud de salidas, como evitar el apoltronamiento que puede suponer la sobremesa con otras actividades, como podrían ser: cambiar de ambiente, una charla en otro lugar, programar antes y después una excursión, un paseo, una actividad manual o cualquier otra idea que te resuene a fin de cambiar esa situación pasiva de permanecer sentado a la mesa. ¡Activa tu creatividad! Te sorprenderás y sorprenderás a los demás.
  2. Que la comida esté acorde con las pautas saludables: Proponles la idea de la creatividad a tus comensales, cambia los estándares prefijados durante años por un menú armónico, compatible y sin excesos. Para elaborarlo, respeta lo más posible las pautas saludables que te mostramos en cuanto al tipo de alimentos y sus combinaciones. En nuestra web, encontrarás muchas recetas y otras orientaciones como es la “Tabla de Compatibilidades” y tú adórnalo con tu gran creatividad interior. Cuando te propongas, verdaderamente, seguir el camino más saludable posible, siempre recibirás una magnifica inspiración que te orientará al respecto.
  3. Que el menú sea elaborado sin productos de origen animal: Aunque sea una sola vez, aunque sea solo ese día, proponte elaborar tu menú sin trazas de alimento animal. Es perfectamente posible y hay multitud de recetas divertidas y saludables para hacerlo. Pero permanece atento para evitar esos nuevos productos que intentan imitar al alimento de origen animal. Estos procesados que se asemejan, sin serlo, a carnes, y embutidos recurren, en su composición, a alimentos transgenizados, colorantes artificiales, conservantes y a combinaciones incompatibles. Si te es imposible olvidar el sabor, la forma y la textura de los productos de origen animal, tendrías que saber que ese tipo de productos “veganizados”, aunque en menor medida, también conllevan un grado de densidad física y energética, ya que incitan a lo mismo, lo cual tiene sus consecuencias orgánicas. Para innovar, nutrir y lograr el objetivo de un ambiente relajado y agradablemente saludable, te proponemos los alimentos clasificados como “Muy Saludables” y “Saludables”, y en algún caso alguno de “Transición”.

Todo esto puede ser chocante para los que estén anclados en la más absoluta tradición, pero si tú das ese paso, la sensación que experimentarás será muy distinta a la habitual y habrás sembrado una semilla que germinará en su momento. Debido al miedo, impregnado durante años y que la sociedad ha instaurado como una pauta natural, el ser humano es muy reacio a los cambios, pero más tarde o más temprano la semilla entrará en proceso de germinación.

Cuando te propones armonizarte con la Creación, respetar a la Naturaleza y seguir las reglas que rigen la salud, siempre recibes tu premio, aunque debes estar atento para recibirlo ya que puede venir por la vía más insospechada.

Solo tú puedes decidir si deseas contribuir a nutrir saludablemente tu cuerpo y mente, pero lo más importante será la nutrición que recibirá el alma, que se oculta en algún rincón mientras se consumen habitualmente alimentos densos, desarmonizados y faltos de respeto para con los seres que nos acompañan en nuestro viaje por la Tierra.

Si realmente quieres respetar a los demás, tienes que empezar por respetarte a ti mismo y respetar lo que se ha sido creado para que tú puedas existir en este plano, es decir, el magnífico regalo que es el cuerpo físico que fue concebido para que lo utilizaras lo más armónicamente posible en tu vida terrena. ¿Cómo podrás amar nada, si desprecias lo que eres, lo que tienes y lo que haces? Acéptate como una creación única y perfecta para desarrollar lo que precisas en un momento dado, pero si te sientes descontento, ¡cambia! Solo tú puedes promover la transformación, nada te llegará sin que lo proyectes y lo actives por ti mismo; ahí radica la clave del verdadero poder que ha estado oculto dentro de ti: activar tu fuerza de voluntad impulsada por tu infalible intuición e inspiración. Todo ello te llevará por el camino correcto, aquel que necesites en cada instante de tu vida, lo cual te conducirá a la felicidad y al bienestar que tanto anhelas.

Reflexión

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Si aplicas el principio esenio de simplificar tu vida, simplificando tus acciones y pensamientos, todo fluirá saludablemente a tu alrededor.

 “Mediante una alimentación adecuada, todos los días del año serán una celebración. Celébralos con los magníficos y sabrosos alimentos que te ofrece la Madre Naturaleza en forma de frutas, frutos, semillas… ¡y tu saludable inspiración!”

“Desde el Instituto Essen te invitamos a transformar las celebraciones en encuentros realmente saludables y te ofrecemos la información que precisas para ello.”

¡Te deseamos unas gozosas y saludables celebraciones con los tuyos!

Autor: Josep María Montserrat – Nutricionista Celular

www.institutoessen.com

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Maestroviejo

El tiempo del despertar … tu conciencia, tu alma, tu mente, tu vida

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