¿Influyen las bacterias intestinales en la esclerosis múltiple?

Determinadas especies de bacterias intestinales podrían influir en la esclerosis múltiple. [iStock/ Spawns]También te puede interesar Microbiomas Jul/Sep 2016 Nº 85 En el ambiente y en el cuerpo humanoEn la naturaleza los microorganismos no suelen vivir de forma aislada, sino que interaccionan con su entorno y con otros microorganismos para formar comunidades complejas. De especial interés es la rica comunidad de microorganismos que alberga nuestro cuerpo, el microbioma humano. Descubre en este monográfico nuevos aspectos de los ecosistemas microbianos, este mundo invisible de importancia primordial para el ambiente y, en partircular, para nuestro organismo y nuestra salud. Más informaciónAl parecer, la comunidad bacteriana intestinal de las personas con esclerosis múltiple difiere de la que presentan los sujetos que no padecen esta enfermedad neurodegenerativa. Investigadores dirigidos por Egle Cekanaviciute, de la Universidad de California en San Francisco, han descubierto que determinadas bacterias de las especies Acinetobacter y Akkermansia abundan más en el intestino de pacientes con esclerosis múltiple que en el de sujetos sanos. Por el contrario, los microbios de la especie Parabacteroides son menos comunes en el microbioma de los primeros. Los resultados se han publicado esta semana en la edición digital de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. … Seguir leyendo...

Por qué el estrés pica

Al parecer, los monos rhesus se rascan para comunicar a sus congéneres que se encuentran estresados. [iStock/ Luxiangjian4711]Los primates, incluidos los humanos, se rascan cuando se sienten estresados. Hasta ahora, este comportamiento se consideraba una consecuencia de los procesos fisiológicos asociados con el estrés y se le atribuía una función reguladora. Investigadores de la Universidad de Portsmouth han descubierto en macacos que viven en libertad que el motivo de esta sensación va más allá de una reacción corporal a la hormona del estrés. Rascarse podría tener una función social. Para su estudio, los científicos, dirigidos por Jamie Whitehouse, analizaron durante ocho meses el comportamiento de 45 monos rhesus de una pequeña isla puertorriqueña. Observaron que los animales se rascaban con frecuencia cuando se encontraban con un congénere de rango superior o desconocido para ellos. Si el animal no se rascaba, en tres de cada cuatro casos se producía una pelea, según informan en la revista Scientific Reports. Evitar la agresión Los autores sugieren que los macacos reconocen en este comportamiento que el congénere se encuentra estresado, por lo que es mejor evitar el ataque: puede que ese individuo sienta estrés porque se considera inferior, de manera que no representa ningún peligro, o por la presión de la situación, circunstancia que le convierte en un oponente impredecible, por lo que es mejor apartarse de su camino.… Seguir leyendo...

Modulación de la actividad glial para tratar la esclerosis múltiple

Con el fin de averiguar qué papel desempeña el factor de transcripción C/EBPβ en la neurodegeneración relacionada con la esclerosis múltiple, nos propusimos obtener ratones con esa enfermedad pero que presentaran una deficiencia de C/EBPβ solo en la microglía, un tipo de células cuya activación resulta clave en el proceso degenerativo. Para ello recurrimos a la acción de la enzima recombinasa Cre, que elimina cualquier gen que se halle flanqueado por unas pequeñas secuencias de ADN denominadas loxP. En un grupo de ratones (tipo 1) flanqueamos el gen C/EBPβ mediante secuencias loxP. En otro grupo (tipo 2), añadimos el gen de la lisozima M (LysM), que controla la expresión de Cre y se expresa solo en las células microgliales. Mediante el cruce de animales de tipo 1 con ejemplares de tipo 2, obtuvimos ratones cuya microglía no expresaba el factor de transcripción C/EBPβ (tipo 3).En el sistema nervioso central, el daño y la muerte celular, así como la presencia de patógenos, inducen la activación de la glía. En concreto, las células gliales encargadas de esta respuesta son la microglía y, en menor medida, los astrocitos. Su misión radica en mantener la homeostasis (estabilidad del tejido cerebral). Sin embargo, durante la activación glial coexisten elementos protectores y tóxicos.… Seguir leyendo...

Relojes internos desajustados

«Si consiguiera dormir de un tirón.» Hace años que Pedro, de 75 años, se despierta por las noches. Suele ser en torno a las cuatro de la madrugada. Y ya no logra volverse a dormir. Para no molestar a su esposa, que continúa durmiendo plácidamente, se desliza al salón, donde lee un libro hasta que despuntan los rayos de sol anunciándole que ha llegado la hora de preparar el desayuno. Qué lejos han quedado aquellos días en los que dormía a pierna suelta. Muchas personas de edad avanzada experimentan los mismos problemas que Pedro. Durante el día se encuentran menos activos que antes y por la noche no consiguen descansar de un tirón. Su sueño nocturno se interrumpe o fragmenta. También perciben que su ritmo diario se ha adelantado. Se levantan de la cama mucho más temprano que hace unos años y les resulta casi imposible mantenerse despiertos mientras ven el telediario de las nueve de la noche. Pero no solo los mayores y jubilados sufren alteraciones del sueño. También muchos adultos en activo se encuentran en la misma situación: les cuesta caer en los brazos de Morfeo, sobre todo si trabajan en turno de noche. Los jóvenes, en cambio, pueden mantenerse completamente despiertos hasta altas horas de la madrugada; aunque, a la mañana siguiente, el cansancio les invade.… Seguir leyendo...

Cartas de los lectores: Una pareja de aspecto distinto

Jaromir Konecny, Múnich: Experimentos como el que se menciona en la noticia «Preferencia por las caras diferentes» [Mente y Cerebro n.o 85] ya se han realizado en más de una ocasión. Los resultados parecen lógicos, aunque, sorprendentemente, contradicen muchas observaciones obtenidas en el ámbito de la investigación conductual relacionada con la psicología evolutiva. Según esta, buscamos una pareja que se parezca a nuestra madre o a nuestro padre. Quizás, en este caso, la evolución biológica se enfrenta a la social.… Seguir leyendo...

Asocian el nivel profesional con el grado de respuesta al tratamiento por depresión

Las personas con profesiones de alto rango responden peor a la terapia con fármacos antidepresivos. Un equipo internacional dirigido por la psiquiatra Laura Mandelli, de la Universidad de Bolonia, analizó los datos de 654 pacientes con de­presión mayor y en activo que recibían tratamiento farmacológico. Constataron que los sujetos que trabajaban como abogados, gerentes o científicos presentaban una menor respuesta a la terapia que los que se dedicaban a una actividad laboral de rango medio o bajo. El número de individuos resistentes a la terapia (se sometían por segunda vez a un tratamiento, pero sin éxito) era también más notable entre el primer grupo. En concreto, los afectados que desempeñaban actividades de menor prestigio (vigilantes, personal de limpieza o camareros) mostraron una buena recuperación. Pero el mayor éxito terapéutico se registró entre las personas con un rango laboral intermedio (agentes de seguros, programadores y periodistas). Los autores solo pueden especular sobre las causas de estos resultados. Según indican, con frecuencia las profesiones más prestigiosas resultan más estresantes, lo cual supone un factor de riesgo en la depresión. Este hallazgo contradice estudios anteriores que sostienen que la depresión suele prolongarse y que su tratamiento resulta menos eficaz en pacientes con un nivel socioeconómico bajo.… Seguir leyendo...

Conciliar trabajo y familia

La interacción entre el ámbito laboral y personal o familiar ha cambiado de manera notable en las últimas dos décadas. La incorporación creciente de los dos miembros de la pareja al mercado de trabajo, la extensión de los horarios laborales y la distancia cada vez mayor del hogar al lugar de trabajo están provocando una conciliación defectuosa entre la vida laboral y familiar. A esto se añaden los avances técnicos (teléfonos móviles, ordenadores portátiles, tabletas, etcétera) que han desdibujado los límites tradicionales entre ambas esferas y modificado el concepto de «estar fuera del trabajo». Se nos exige una conectividad permanente, de casi 24 horas al día, lo que interfiere con nuestra vida personal. Un estudio llevado a cabo por la Organización Internacional del Trabajo y la consultora Gallup en 2016 a partir de la entrevista de cerca de 150.000 personas de 142 países y regiones reveló que una de las principales preocupaciones en las economías desarrolladas es el equilibrio entre el trabajo y la familia. Desde un inicio, la investigación de las relaciones entre trabajo y familia se ha centrado sobre todo en las incompatibilidades existentes entre ambas esferas. La mayoría de los investigadores comenzaron utilizando el término «conflicto trabajo-familia», el cual hace referencia a la incompatibilidad entre las demandas laborales y las presiones familiares.… Seguir leyendo...

La genética influye en la codificación del habla

Los estímulos sonoros que escuchamos durante los primeros meses de vida no solo van a condicionar el lenguaje que luego acabaremos dominando como nuestra lengua materna, sino también nuestro desarrollo cognitivo e, incluso, la forma en que este se irá deteriorando durante el envejecimiento. En un estudio con voluntarios sanos y publicado en Journal of Neuroscience hemos hallado los factores genéticos que podrían influir en toda esta experiencia. Es bien sabido que las primeras vivencias del recién nacido en su ambiente lingüístico y acústico en general desempeñan un papel importante en la adquisición del lenguaje y en la forma en que más adelante estructura cognitivamente su mundo. Así, el sistema cognitivo de los niños que se crían en un entorno bilingüe desarrolla ciertas capacidades relativas al control de la atención superiores a las de los monolingües [véase «El cerebro bilingüe», por Albert Costa, Mireia Hernández y Cristina Baus; Mente y Cerebro n.º 71, 2015]. Pero, más allá de estos efectos que se pueden observar directamente en la conducta del sujeto, una línea de investigación muy prolija desarrollada por la investigadora Nina Kraus, de la Universidad Noroccidental en Evanston, demuestra que la experiencia con el sonido (lingüístico o musical) deja una huella profunda en el sistema auditivo.… Seguir leyendo...

Un retratista en el cerebro

La capacidad para reconocer las caras humanas e interpretar sus gestos constituye una condición previa e indispensable para la vida social. Basta con mirar el rostro de la persona que se sienta a nuestro lado en el teatro para saber si la conocemos, imaginarnos su manera de ser y de comportarse y respirar tranquilos porque, según nos sugiere su semblante, se comportará correctamente durante la representación. La maquinaria neuronal del reconocimiento facial trabaja a tal velocidad que en pocas décimas de segundo puede determinar si alguien nos resulta conocido. Incluso cuando no logramos recordar en ese instante de qué nos suena esa persona, tenemos la vaga sensación de haberla visto antes. Incluso los bebés, al poco tiempo de nacer, reaccionan con más intensidad ante los patrones similares a las caras que ante otros estímulos visuales de complejidad equiparable [véase «Expertos en rostros», por Stefanie Höhl; Mente y Cerebro n.º 58, 2013]. Pero ¿qué ocurre en nuestro cerebro cuando contemplamos un rostro? En 1997, la científica cognitiva Nancy Kanwisher, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, constató que se activaba el área fusiforme facial cuando los sujetos, tumbados bajo el escáner, observaban una cara. Ante imágenes de objetos, en cambio, esta área del lóbulo temporal permanecía muda.… Seguir leyendo...

La falta de sueño debilita el desarrollo mental

Los niños de entre tres y siete años que duermen menos de las horas necesarias pueden presentar problemas cognitivos y de conducta social. Elsie Taveras, del Hospital General Infantil de Massachusetts, junto con otros investigadores, ha constatado estos efectos negativos del sueño escaso durante la infancia a partir de la exploración de 1046 niños. Para el estudio, las madres de los pequeños informaban periódicamente a los científicos acerca de las horas que dormían sus respectivos hijos. Cuando los niños cumplieron siete años, los investigadores pidieron a los progenitores y profesores que valorasen sus capacidades cognitivas y sociales. Se registraron habilidades como la manera de planificar y organizarse, el control de las emociones, el respeto hacia los demás o las dificultades para interaccionar con compañeros de la misma edad. También se analizó si presentaban hiperactividad, fobias o depresión. Los niños de entre tres y siete años que habían dormido menos de lo recomendable puntuaban peor en las capacidades cognitivas y la conducta social que los que presentaban unos hábitos de sueño adecuados. Aunque no se halló esta relación en los sujetos menores de dos años, los resultados apuntan a que el patrón de sueño alterado suele mantenerse a lo largo del tiempo.… Seguir leyendo...

Influencia de la fruta en la evolución del cerebro

¿Qué impulsó el desarrollo de la inteligencia humana? Desde los años noventa del sigloxx, numerosos antropólogos han apoyado la teoría del cerebro social. Según esta, las relaciones complejas entre los primates constituyeron el factor principal para el incremento de la inteligencia. Pero tres investigadores de la Universidad de Nueva York han aportado resultados que hacen tambalear este modelo. Su explicación alternativa se basa en la fruta. Según Alex DeCasien, Scott Williams y James Higham, el tamaño del cerebro de los monos se debe a la alimentación. En concreto, estos animales presentan un encéfalo mayor cuanto más frutas y menos hojas incluyen en su dieta. Los autores analizaron más de 140 especies de primates, el triple que las examinadas en el estudio más amplio efectuado hasta la fecha. Con el fin de evitar sesgos, compararon el cerebro, la alimentación y el comportamiento social de cada uno de los linajes. De este modo, en vez de correlacionar el volumen cerebral con el tamaño del grupo, como demanda la teoría del cerebro social, lo asociaron con el consumo alimentario: a más fruta, mayor cerebro. Pero ¿por qué? Cognitivamente resulta más exigente hallar fruta madura que hojas, ya que esa solo se encuentra disponible en épocas del año concretas y lugares determinados, indican los investigadores.… Seguir leyendo...

¿Sacudida ­mortal?

En 2015, el neurocirujano pediátrico Norman Guthkelch, junto con otros 36 especialistas, publicó una carta cuyo contenido podía resultar extraño: informaban del mal uso que se estaba haciendo del diagnóstico del síndrome del niño zarandeado (shaken baby syndrome), una combinación de lesiones cerebrales que ponen en peligro la vida del bebé y que pueden originarse cuando un adulto agita bruscamente al niño. Años antes, en 1971, Guthkelch había descrito por primera vez el mecanismo por el cual el zarandeo puede originar la muerte del lactante. Su artículo despertó la atención de médicos forenses y jueces, pues proponía una forma de maltrato infantil desconocida hasta entonces. El texto contribuyó a que los autores de tales acciones se vieran sometidos a procesos judiciales. Sin embargo, 44 años después, el propio Guthkelch reconoció en una carta abierta que este diagnóstico pediátrico había tenido unas consecuencias que él nunca había pretendido: «En muchos países del mundo se ha inculpado por error a padres y cuidadores de haber lesionado al bebé o de haberle provocado la muerte. Se les acusa de maltrato infantil con resultado de muerte por negligencia o incluso intencionada». Guthkelch temía que los médicos pudieran establecer el diagnóstico sin considerar otras razones que explicasen el estado del niño.… Seguir leyendo...