La catedral de Notre Dame (La Catedral de Nuestra Señora), dedicada a la Virgen María y emplazada en París, Francia, en la pequeña isla de la Cité, rodeada por las aguas del río Sena, es uno de los monumentos más emblemáticos de la Ciudad Luz y uno de los edificios góticos más señeros y célebres del mundo.

Construida entre los años 1163 y 1345, esta catedral, famosa por sus dos torres de la fachada principal, su nave y aguja central, sus arbotantes, ventanales y sus misteriosas gárgolas de piedra dispuestas en lo alto del templo para evacuar el agua de los tejados, fue el lugar donde Napoleón Bonaparte se coronó a sí mismo como emperador en 1804 y donde Juana de Arca fue beatificada en 1909, sin mencionar que contiene en su interior un medallón que asemeja una Rosa de los Vientos que marca el kilómetro cero a partir del cual se miden las distancias en el país galo. Y aunque estuvo bajo amenaza de ser destruida durante la Revolución Francesa y el alzamiento de la comuna de París en 1871, fue un reciente incendio ocurrido el año 2019 el que la dejó con graves daños.

Notre Dame

Esta centenaria catedral, que supuestamente atesoró en los siglos pasados tres veneradas reliquias de Cristo ( la Corona de Espinas, un fragmento de la Cruz y un clavo utilizado durante la Pasión), esconde varias leyendas. La principal de ellas asegura que una de sus puertas, la puerta del lado sur conocida como la Puerta de Santa Ana, habría sido construida con ayuda del mismísimo príncipe de las tinieblas, por lo que es conocida por algunas como la Puerta del diablo.

la puerta de Santa Ana en la Catedral de Notre Dame.

la puerta de Santa Ana en la Catedral de Notre Dame.

La leyenda relata que alrededor del año 1300 la terminación de las puertas laterales de la catedral de Notre Dame le fue encomendada a un talentoso y prometedor artista especialista en herrería y orfebrería de apellido Biscornet, quien se volcó en cuerpo y alma a terminar el trabajo encomendado. Sin embargo, pese a que le dedicó la mayor parte de las horas del día y la noche al proyecto, no conseguía terminar su labor tal como él la quería, por lo que al ver que el tiempo pasaba y no podía terminar su labor, buscó ayuda, aunque infructuosamente.

Después de una jornada interminable de trabajo, Biscornet una noche cayó rendido de cansancio dentro de la catedral. Y recién despertó cuando alguien llamó al otro lado de la puerta donde trabajaba. “Al fin fui escuchado”, dijo el joven herrero. Sin embargo, quien estaba del otro lado era el mismísimo demonio, que le habría ofrecido ayuda para terminar su trabajo a cambio de su alma.

Detalle de la Puerta de Santa Ana, en la Catedral de Notre Dame.

Detalle de la Puerta de Santa Ana, en la Catedral de Notre Dame.

Biscornet, obsesionado con terminar su obra, accedió al maléfico trato. Y en tan sólo un día el trabajo fue terminado. La Puerta de Santa Ana quedó con una orfebrería tan detallada y hermosa que fue aclamada y elogiada unánimemente, dándole a Biscornet la condición de “Maestro”. No obstante, el demonio no tardó en reclamar su parte del ‘acuerdo’ y lo atormentó hasta que al poco tiempo el joven orfebre apareció misteriosamente muerto dentro de la catedral. Hasta el día de hoy se asegura que su alma aun vaga dentro de sus sagradas dependencias.

Curiosamente, tras la muerte del artista y a horas de la gran inauguración, en 1345, nadie sabía cómo abrir las puertas que llevaban la impronta de Biscornet, aunque el entuerto se resolvió de una manera casi accidental. Cuando comenzó la ceremonia de apertura, un sacerdote, comisionado para bendecir la catedral, oró y arrojó agua bendita a sus puertas para finalizar la bendición. Ahí, para sorpresa de todos, las puertas se abrieron por sí solas.

detalle-puerta-santa-ana4

Otra versión de la misma leyenda, en tanto, afirma que Biscornet, el artista que terminó la Puerta de Santa Ana de la catedral de Notre Dame, era en realidad el mismísimo diablo, algo que se comprobaría analizando las dos partes de su apellido, pues Biscornet es un juego de palabras en el idioma francés: “Bis” significa dos y “cornet” deriva de cuernos, es decir, Biscornet aludiría al hombre de dos cuernos.

Una de las gárgolas que adornan las alturas de la Catedral de Notre Dame.

Una de las gárgolas que adornan las alturas de la Catedral de Notre Dame.

Ir a la Fuente

Yurena García

Ayudar al desarrollo del liderazgo consciente mediante el Coaching y Mindfulness solidarios buscando que sean la mejor versión de sí mismos desde la confianza en Dios, la generosidad y el aprendizaje constante.

Deja un comentario

Deja un comentario