Artefacto de 250,000 años de antigüedad: ¿La evidencia definitiva de la tecnología del «antiguo astronauta»?

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El descubrimiento de un artefacto antiguo, compuesto principalmente de aluminio, se considera una prueba convincente de las visitas de los «astronautas antiguos» a la Tierra hace más de 250,000 años. Las pruebas de laboratorio han confirmado la edad del artefacto y su composición misteriosa.
La idea de que la humanidad ha sido visitada por seres no de la Tierra en el pasado lejano ha captado el interés de millones de personas en todo el mundo.
De vez en cuando, un descubrimiento extraño nos hace reconsiderar si la historia, como se nos ha dicho, es correcta o no.
¿Qué pasa si nos falta algo y qué pasa si, en el pasado distante, la tecnología extremadamente avanzada estaba presente en la Tierra?
El misterioso artefacto, compuesto principalmente de aluminio, se encontró en Rumania durante la década de 1970, cuando la nación estaba bajo el dominio comunista, y la información al respecto se dio a conocer al público en ese momento.
Ahora, las pruebas de laboratorio realizadas en Lausana, Suiza, revelaron que el fragmento de metal está compuesto de 90 por ciento de aluminio y el 10 por ciento restante de 11 metales diferentes.
El artefacto tiene una edad aproximada de 250.000 años, según informa el diario británico The Sun .
¿Pero es este artefacto una prueba realmente convincente de que los antiguos astronautas visitaron la Tierra hace cientos de miles de años?
Como resultado, el aluminio no fue creado por la «civilización moderna» hasta hace 200 años. El aluminio fue aislado por primera vez en 1825 por el físico danés HC Oersted, por lo que el descubrimiento de la pieza de metal en una época como esta ha sido considerado extraordinario por los investigadores.

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El artículo fue descubierto en 1973 cuando los constructores estaban trabajando en las costas del río Mures, en las cercanías de la ciudad de Auid. A unos 10 metros por debajo de la superficie, los trabajadores quedaron sorprendidos cuando recuperaron tres objetos misteriosos.
Todos ellos aparecieron, a diferencia de lo que habían visto, y parecían ser muy viejos.
Los arqueólogos fueron llevados al sitio e identificaron dos de los objetos como restos fósiles.
Sin embargo, la tercera pieza dejó a los investigadores sorprendidos. Parecía ser un artefacto hecho por el hombre, compuesto de un metal extremadamente ligero. Los investigadores sospechaban en ese momento que era el final de un hacha.
Para confirmar las teorías, los objetos se enviaron a análisis a Cluj, Rumania.
Los expertos determinaron que los fósiles pertenecían a un gran mamífero (extinto) que murió hace entre 10.000 y 80.000 años.
Sin embargo, el tercer objeto causó confusión entre los expertos. Los científicos determinaron que el objeto estaba compuesto de un metal liviano y probablemente fue fabricado debido a las concavidades del objeto.
El artefacto de Auid tiene 20 metros de largo, 12.5 centímetros de ancho y un grosor de 7 centímetros.

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El objeto se parecía a algún tipo de parte perteneciente a un sistema mecánico complejo. Sin embargo, los investigadores no pudieron determinar a qué pertenecía.
El Director Adjunto de la Asociación de Ufólogos de Rumania, Gheorghe Cohal, dijo: «Las pruebas de laboratorio concluyeron que se trata de un viejo fragmento OVNI, dado que las sustancias que lo componen no se pueden combinar con la tecnología disponible en la Tierra».
Sin embargo, no todo el mundo parece convencido. El historiador local Mihai Wittenberger no cree que el objeto pertenezca a un complejo dispositivo mecánico dejado por los antiguos astronautas. De hecho, Wittenberger
cree que el objeto misterioso puede ser en realidad una pieza de metal de un avión alemán de la Segunda Guerra Mundial.
Más precisamente, Wittenberger afirma que el supuesto «artefacto alienígena» era en realidad parte del tren de aterrizaje de un Messerschnmitt ME 262.
Pero hay un problema con esa explicación. El objeto misterioso tiene 250.000 años.

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