Argentina: esta es la huella más antigua de un dinosaurio herbívoro en el hemisferio sur [FOTO]

Wikimedia Commons

Desde principios del período Jurásico hasta fines del cretácico, un suborden de dinosaurios herbívoros denominados como tireóforos (Thyreophora) habitaron la Tierra. Si bien hay registros de su presencia en ambos hemisferios, los hallazgos, tanto fósiles como icnológicos conocidos hasta hace poco, permitían especular a los especialistas que este grupo de animales era de origen norteños y habían arribado al sur poco antes del comienzo del Cretácico.

“En Sudamérica las huellas más antiguas que se conocían de tireóforos se habían hallado en Brasil y correspondían a una etapa límite entre el Jurásico Tardío y el Cretácico Temprano. Más al sur, los registros que había de la presencia de este clado correspondían al período Cretácico”, explica Pablo Pazos, investigador independiente del CONICET y director del Instituto de Estudios Andinos “Don Pablo Groeber” (IDEAN, CONICET-UBA).

Recientemente, Pazos, junto a un grupo de colaboradores, encontró en la Formación Lajas, una huella correspondiente al pie de un tireóforo del Jurásico Medio. El hallazgo fue publicado en la revista Journal of South American Earth Sciences.

Repensando el pasado del área

De acuerdo a Pazos, al margen de la novedad paleobiológica, el hallazgo obliga también a replantear las interpretaciones existentes sobre la Formación Lajas (reservorio de gas y petróleo en subsuelo), cuyas localidades ubicadas al sur de la dorsal de Huincul fueron hasta el momento mucho más estudiadas que aquellas que se encuentran al norte de la misma.

“Hasta ahora se consideraba que toda la unidad había conformado un mega sistema deltaico que avanzaba sobre el mar (el paleo-pacífico), por lo que no era esperable encontrar restos de dinosaurios ni mucho menos de huellas”, explica el especialista en sedimentología e icnología. “Esto nos obliga a revisar la hipótesis geológica de que toda la zona se encontraba bajo el agua, más tomando en cuenta que la huella apareció en la sección basal dentro de un perfil de roca de alrededor de 500 metros. En caso de haberse tratado de un gran delta como ocurre al sur tendríamos que haber encontrado depósitos subacuáticos, marinos”, añade.


Huella del dinosaurio tireóforo hallada en la Fomación Lajas.
Foto: gentileza del investigador.

La evidencia de que sobre la sección basal de la unidad geológica caminaban animales implicaría que se trataba de un área que no solo no era marina, sino que estaba expuesta al aire, lo que lleva a los especialistas preguntarse si la Formación Lajas tiene la misma edad al norte y al sur de la dorsal de Huincul

“En este sentido, uno de nuestros colaboradores recordó un trabajo de L. R. Lambert de los años ´40 sobre el hallazgo de trigonias (un género ya extinto de bivalvos marinos) en la zona que sugieren una edad más joven. Lo cual también era un claro indicio de que las localidades al norte de la unidad eran más nuevas que las que se encontraban al sur”, señala Pazos.

De acuerdo al análisis de los investigadores, la huella es característica de los estegoaurios (un género de dinosaurios tiréoforos) y se trata sin duda de la más vieja de la Cuenca Neuquina y la más antigua de un tireóforo para el hemisferio Sur y para todo el territorio de lo que fue el supercontinente Gondwana, antes de que se produjera la separación en aguas profundas de Sudamérica, Antártida y Australia.

Única

Una característica particular de este hallazgo es que a diferencia de lo que ocurre generalmente se trata de una única huella aislada de un pie -lo más frecuentes es encontrarlas de a pares o componiendo una caminata- y que está sobre un plano inclinado y no en uno horizontal como suele suceder.

“La marca del pie del dinosaurio está preservada en una estructura sedimentaria que se genera por corrientes fluviales y eso produce la formación del plano inclinado. Es posible que la superficie sobre la que pisó el dinosaurio estuviera sumergida, aunque no totalmente, y que la humedad y las matas microbianas hayan favorecido su preservación”, indica el investigador. “Esto resulta consistente con la hipótesis que encontramos revisando la literatura de que los estegosaurios podían atravesar pequeños cuerpos de agua”, añade.

Aunque aun no se puede determinar con exactitud la edad del sitio en el que fue realizado el descubrimiento, los investigadores deducen que debe tener más 163 millones de años y menos de 170 millones de años.

La más antigua 

“Lajas termina en una discontinuidad -es decir, en una discordancia temporal respecto a la unidad que se encuentra sobre ella- que indica que lo que viene arriba es necesariamente más nuevo. Sabemos que lo que viene arriba pertenece al Calloviano (entre 166,1 y 168,3 millones de años atrás), una edad temprana del Jurásico Medio”, explica Pazos.

Por lo tanto, los científicos creen que la huella podría ser de la primera parte del Calloviano, aunque no descartan que sea incluso un poco más antigua. “De lo que estamos seguros es que se trata hasta ahora de la más antigua de un tireóforo hallada en lo que fue el supercontinente Gondwana”, finaliza el paleontólogo.

Los científicos argentinos han estado haciendo importantes descubrimientos en los últimos meses. Hace solo unas semanas encontraron un fósil que podría dar pistas de por qué un particular reptil no se extinguió con los dinosaurios; y un mes antes, un equipo liderado por Pablo Gallina encontró un dinosaurio con gigantescas espinas en el cuello.

Victor Román
Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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