«Año de Grandes Cambios a Nivel Astrológico». Por Ale Arriagada.


Este es un año de grandes cambios a nivel astrológico. Es un tiempo sagrado en el cual honorar lo que somos como almas al servicio de un bien más grande. Por ello se nos pide con urgencia reconocernos a nosotros mismos, la calidad de la luz que emanamos, y de realizar nuestro proyecto, cualquiera sea, aquí en la Tierra. Para hacer eso, es necesario liberar, abrir, hacer espacio, aceptar, rendirse, observar, alegrarse e integrar.

Estamos en un año de transcendencia y estamos abandonando mucho pasado para cerrar definitivamente todo lo que fue iniciado en el 2006. Por ello hemos estado metidos en muchas temáticas potentes. A nivel astrológico, los arquetipos de los planetas maestros se encuentran en casa propia, reyes del propio reino, a entregar inspiración y una fuerte intuición, que ponga a las personas en contacto con el propio Maestro Interior. Cuando un planeta transita en el propio signo, emana una enseñanza de calidad, precisa y determinante.

Estos planetas son Saturno, Maestro del Karma, portador de las memorias que debemos transformar en talentos; Júpiter, Maestro de la Misión Espiritual, que nos empujar a encontrar nuestra visión; Neptuno, Maestro de la Conciencia Crística Realizada, inspirador del proceso de aceptación total y realización del ser. La Sincronía de la presencia contemporánea de estos tres grandes crea un panorama interior muy fuerte.

Estos días se forma un aspecto de tensión entre Júpiter y Neptuno. Por segunda vez este año y de manera muy intensa. Ya que Saturno vuelve a llamar el contacto con la esencialidad, todo nosotros percibimos la importancia de descubrir porque estamos aquí. Júpiter crea un sentido de urgencia interior, a veces de un entusiasmo inicial exaltado, que nos desengancha de la realidad. La Cuadratura con Neptuno, que en su parte más negativa es una especie de nube ilusoria, da forma a un enorme sentido de extravío, que pone en alerta todo nuestro sistema, a veces creando realidades externas de invasión, de prevaricación, de violación de frontera. 
Podríamos sentir la necesidad de poner confines bien acotados. Si no lo hacemos, nos sentiremos totalmente desorientados.

La Cuadratura Júpiter/Neptuno ayuda a percatarse de cómo logramos estar en presencia de lo que ocurre aquí y ahora. No es posible poseer una cualidad que aún no hemos integrado. Es un aspecto inarmónico porque nos hace conscientes de las disonancias existentes.

Estamos en los días en que la intensidad de esta tensión se inicia a sentir.

                                                                   Ale Arriagada.

Escritora, Periodista y Astróloga.
Carta natal – Revolución Solar – Sinastría  


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