Anillos romanos de boda y compromiso: uniendo manos y corazones

Portada - Anillo romano con manos entrelazadas: se trataba de un diseño muy popular para los anillos de bodas romanos. (Fotografía: West Semitic Research Project/University of Southern Carolina)

Los anillos de compromiso y de bodas son de uso común en la cultura occidental, indicando el estado civil de una persona. Esta tradición se remonta hasta épocas tan antiguas como el período romano. Aunque estos anillos tienen su origen en el antiguo Egipto o la antigua Grecia, es durante la época romana cuando quedan establecidos los requisitos legales necesarios para  instituir compromisos, bodas y divorcios. Por tanto, tenemos una cierta idea de cómo funcionaban los anillos de bodas en la Roma antigua, y de cómo se introdujeron en las costumbres de dicha sociedad.

Cuestiones legales relacionadas con los anillos romanos de boda y compromiso

En la antigua Roma, la unión de dos personas recibía los nombres de justae nuptiae, justum matrimonium o ligitimum matrimonium. Los matrimonios tenían que ser conformes con la ley romana. El término connubium, por ejemplo, denota el derecho legal a casarse, requisito indispensable para que un individuo pudiera contraer matrimonio. No todo el mundo podía disfrutar del connubium. Quedaban excluidos de este derecho las personas ya casadas, los eunucos, y los parientes con determinados lazos de sangre. También existían otras normas que legislaban las uniones en la antigua Roma, entre ellas la adquisición del consentimiento parental antes de una unión, así como la existencia de una edad mínima para la unión (12 años para las mujeres y 14 para los varones).

Fragmento del frontal de un sarcófago en el que podemos observar una ceremonia romana de enlace matrimonial. (CC BY SA 4.0) Toda mujer romana debía recibir el contrato y los anillos de bodas como estipulaba la ley matrimonial romana.

Fragmento del frontal de un sarcófago en el que podemos observar una ceremonia romana de enlace matrimonial. Toda mujer romana debía recibir el contrato y los anillos de bodas como estipulaba la ley matrimonial romana.
Dado que el matrimonio en la antigua Roma era algo que requería un estricto cumplimiento de la ley, no resulta sorprendente que también fuese entendido como un contrato. La entrega de los anillos de compromiso se consideraba entonces la expresión pública del contrato establecido por ambos contrayentes, así como entre sus familias. Además, los anillos de compromiso romanos indicaban que una mujer estaba a punto de pasar de ser propiedad de un hombre (su padre) a serlo de otro (su futuro marido). Por lo tanto, eran sólo las mujeres quienes lucían anillo de compromiso en la antigua Roma.

Anillo romano de oro del siglo III a. C. con una representación de Cupido (dios del amor y el deseo) con una bola en la mano y el pie apoyado sobre una roca. Walters Art Museum. (CC0)

Anillo romano de oro del siglo III a. C.  con una representación de Cupido (dios del amor y el deseo) con una bola en la mano y el pie apoyado sobre una roca. 

Dos anillos y dos símbolos del matrimonio

Las antiguas romanas recibían dos anillos de boda, uno de hierro y otro de oro. El primero lo utilizaban dentro de su hogar, mientras que el segundo lo mostraban en público, para impresionar a la gente. Por su parte, el hierro fue  escogido como material por simbolizar fuerza y la durabilidad.
Anillo de bodas romano con forma de llave. Este anillo era de hierro y lo llevaba la esposa. (Rama/CC BY SA 2.0 fr)
Anillo de bodas romano con forma de llave. Este anillo era de hierro y lo llevaba la esposa
El oro era el otro metal utilizado por los romanos para fabricar sus anillos de bodas, como símbolo de riqueza. Aunque las leyes suntuarias prohibían a las clases más bajas el uso de anillos de oro, eran difíciles de hacer cumplir, y sabemos incluso que hubo esclavas que recubrieron de oro sus anillos de hierro.
Elaborado anillo romano de oro y ónice del siglo III d. C. (Argyor)
Elaborado anillo romano de oro y ónice del siglo III d. C. 
Los anillos de boda de oro llegaron a ser especialmente importantes a partir de los siglos III y IV d. C. A lo largo de este período, los anillos de oro fueron volviéndose cada vez más elaborados y suntuosos, como muestra de la riqueza de su dueño, así como de la habilidad del artesano que los elaboraba. El tipo más habitual de anillo romano asociado al matrimonio era el anillo “fede”, con un diseño en el que aparecían dos manos entrelazadas.
Anillos ‘fede’ de oro de los siglos II o III d. C. El diseño de las manos entrelazadas era entonces muy popular para los anillos de bodas romanos. (CC BY NC SA 4.0)
Anillos ‘fede’ de oro de los siglos II o III d. C. El diseño de las manos entrelazadas era entonces muy popular para los anillos de bodas romanos. 

Tradiciones matrimoniales que han llegado hasta nuestros días

Estos anillos siguieron siendo populares durante siglos, y son parte invariable del compromiso y de las tradicionales alianzas de bodas en la Italia actual. Podemos añadir que los romanos creían que una vena (vena amoris, la “vena del amor”) unía directamente el cuarto dedo (el dedo del anillo o anular) de la mano izquierda con el corazón. Debido a esto, los anillos de bodas se llevan en este dedo, una tradición que ha perdurado hasta nuestros días.
Los romanos  también fueron los primeros en grabar sus anillos de compromiso y de matrimonio. Un ejemplo de esta práctica se puede observar en un anillo ‘fede’ expuesto en el Museo Británico de Londres. Sobre la superficie de este anillo se encuentran grabadas las palabras ‘Te amo parum’, frase que significa `te amo demasiado poco’ o `no te amo lo suficiente’. Una interpretación amable de este mensaje sería que quien regaló dicho anillo no se veía capaz de amar lo suficiente a su esposa o prometida, puesto que era imposible darle tanto amor como ella merecía.
Anillo de oro con camafeo Nicolo tallado en ónice con forma de pirámide truncada, grabado con una palma y la frase en latín: “Te amo demasiado poco” (Te amo parum). (CC BY-NC-SA 4.0) Éste es un claro ejemplo de anillo romano ‘fede’.
Anillo de oro con camafeo Nicolo tallado en ónice con forma de pirámide truncada, grabado con una palma y la frase en latín: “Te amo demasiado poco” (Te amo parum). Éste es un claro ejemplo de anillo romano ‘fede
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