Este comportamiento también revela otro rasgo de la personalidad: son más independientes. En materia de creatividad y coeficiente intelectual, los “dormilones” llevan las de ganar. Dicen estudios que a las personas inteligentes les cuesta más trabajo despertarse temprano.

 

¡No son flojas!

  Y es que comúnmente se relaciona el levantarse tarde con pereza y poca productividad, pero dicen los científicos que la realidad es otra. 
  Los psicólogos Satoshi Kanazawa y Kaja Perina realizaron el estudio, titulado Why night owls are more intelligent, basado en las entrevistas de 15.197 estudiantes a lo largo de cinco años.



  Concluyeron que las personas a las que se les dificulta levantarse temprano, o a su hora, simplemente están escuchando a su cuerpo, y lo que necesita.
  Esto puede indicar que son más independientes, creativos y ágiles a la hora de resolver un problema. ¿Porqué? Porque al decidir la hora en la que uno se acuesta, cuanto duerme y a qué hora levantarse es una señal fuerte de inteligencia.
 

  “Un ejemplo de tal elección son los ritmos circadianos”, explica el estudio. Es decir, las actividades nocturnas probablemente fueron raras en lo ancestral pero hoy es diferente.
  “Los individuos más inteligentes tienen más probabilidades de ser nocturnos que los individuos menos inteligentes, así lo demuestra el análisis del National Longitudinal Study of Adolescent Health (Add Health), un seguimiento hecho a 15,197 estudiantes por un periodo de cinco años”.

¿En la noche aflora la creatividad?

  Investigaciones anteriores han sugerido que algunas personas se benefician del trabajo nocturno. “Estar en una situación que difiere de lo convencional los ayuda a encontrar soluciones alternativas y originales”, explica la psicóloga Mariana Giampietro, del Departamento de Psicología de la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Milán.



  Los noctámbulos que funcionan mejor de noche suelen ser los que al otro día se levantan tarde, completando su sueño. 
 Pero ojo, los autores italianos afirman que las verdaderas personas orientadas a la mañana o la noche son realmente raras, ya que la mayoría de nosotros caemos en un punto intermedio.

La clave es el descanso

  Sin duda tanto para quienes suelen trabajar de noche como para aquellos que lo hacen de día, la clave es el sueño reparador.
  Otra investigación, publicada en el Cambridge Brain Sciences basó su eje de estudio en las bases biológicas de la inteligencia y los entramados del sueño (oscilaciones neuronales, o huso de sueño), en relación con el rendimiento de la prueba de CI (Coeficiente Intelectual).



  El resultado es que los entramados del sueño se relacionan con la calidad del mismo. Las personas bien descansadas tienden a responder mejor las pruebas cognitivas.

¿Cómo influye el sueño en la inteligencia?

  Según este estudio, el sueño es indispensable en la consolidación de la memoria (especialmente el sueño REM o de ondas rápidas con movimientos oculares.
  La privación del sueño empeora el rendimiento de la memoria al día siguiente, por otro lado, una siesta breve puede mejorar el procesamiento de la memoria.




Fuentes: UPSOCL/ MSN / Pinchecelosa / 24 hs / Nueva Mujer
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