¿Sabías que los alimentos que nunca se consumen también representan un desperdicio de recursos? No sólo se trata de la comida que se tira a la basura, sino también del uso del suelo, el agua,  la energía, los insumos y el transporte con el que llegan hasta tu mesa esos productos.

Imagina el impacto en el medioambiente si a partir de hoy cuidas más lo que consumes. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura calcula que con reducir los desechos de alimentos en un 25% se podría alimentar a todas las personas desnutridas del mundo.
Con el fin de fomentar un consumo más responsable y reducir el desperdicio de alimentos, Kellogg’s te propone empezar a poner en marcha en tu hogar las siguientes sencillas acciones: 

 

Planifica tus compras semanalmente

Revisa en el refrigerador y en la alacena los productos y cantidad que realmente te hace falta para consumir en el transcurso de la semana. Puedes hacer una lista en tu celular, ayudarte con alguna aplicación de notas o con algo tan simple como papel y lápiz. Además, al llevar un control de lo que consumen regularmente en casa, también ayudarás a tu bolsillo. 

 

Prepara nuevas recetas con lo que sobre en el refrigerador

Es común que quede un poco de cada alimento que se preparó, pero en lugar de tirarlo, puedes crear otra receta para la cena o el día siguiente. Si hay fruta madura que crees que no es adecuada para consumirla sola, se puede aprovechar para preparar licuados, agua o algún postre. 

 

Organiza los alimentos por fecha de caducidad

Además de ordenar por caducidad los productos empaquetados, es importante tener a la vista en el refrigerador los alimentos preparados y perecederos que hay que consumir pronto, y detrás los que aguantan un poco más. 

 

Congela los productos que no usarás inmediatamente

Si al llegar del supermercado sabes que no utilizarás pronto la carne, el pollo o algunos vegetales, congélalos en recipientes adecuados; de esta manera cuando lo ocupes solo deberás bajarlo al refrigerador una noche antes. 

 

Si comes en restaurante, pide para llevar lo que no terminaste 

Es común que las porciones que sirven sean abundantes, no hay nada malo en pedir para llevar lo que quedó; puede aprovecharse para la cena o comida ligera al día siguiente.

Estos sencillos pasos te harán tomar conciencia de la importancia de cuidar los alimentos, porque, mientras muchos tienen el privilegio de disfrutar comida en la mesa, muchos más no tienen esta oportunidad. Reducir la pérdida y el desperdicio significa respetar los recursos naturales y sacar un mejor provecho de lo que consumes.

Foto de portada: Bearfotos en Freepik

Zaida Bemanar

La conciencia espiritual es la que nos permite tener un propósito claro, reconocer nuestros dones fundamentales y nuestra misión en la vida. Ella ofrece mirarse a uno mismo y al otro de una manera mucho más significativa que lo puramente psicológico o técnico

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