14 Ejemplos impresionantes de cómo nuestras acciones cambian el curso de la evolución en la Tierra

Vivimos en una época en la que todo el mundo gira en torno al hombre. Las personas ni siquiera notan que se han convertido en la principal causa de cambios en la vida de otros organismos, incluso a nivel de ADN. Las polillas ya no vuelan hacia la luz, y las golondrinas ahora tienen alas y colas más cortas para evitar ser atropelladas por los autos. De esta manera, la naturaleza lucha con las dificultades que se le presentan y ayuda a los organismos a resistir al ser humano y a las amenazas que este representa.

En Genial.guru nos encanta leer artículos científicos, por lo que decidimos resumir algunos casos impresionantes que ilustran cómo cada uno de nosotros puede convertirse en el motor de la evolución de los animales y las aves en la Tierra.

Un orangután aprendió a cazar con una lanza de los pescadores de Borneo

Después de pasar su infancia en una reserva y estar en contacto con la gente, un orangután observó a pescadores en la naturaleza y copió su comportamiento, tratando de atrapar a un pez con una lanza. Este no es un ejemplo aislado de cómo los primates usan herramientas para obtener alimentos.

Por ejemplo, recientemente, los científicos observaron a un grupo de orangutanes que hacían ganchos de alambre para sacar golosinas de tubos de varias formas. Esa fue su idea personal, inventada en un par de minutos. Se repitió un experimento similar con niños de 5 años, pero resultó que las personas a una edad tan temprana no pueden descubrir cómo usar un alambre y tratan de resolver el problema de una manera menos efectiva.

Los lobos que crecen con humanos se comportan como perros, pero son mejores haciendo tareas complejas

Científicos que criaron a lobos en Austria demostraron que estos animales pueden ser entrenados al igual que los perros. Pero, a diferencia de ellos, no solo obedecen a una persona, sino que también toman la iniciativa para resolver problemas complejos. Este descubrimiento demostró que la amistad con las personas no es el resultado de la domesticación de los canes, sino una habilidad heredada de los lobos. Para ellos, la capacidad de colaborar con otras especies es una oportunidad para obtener alimentos más fácilmente.

Probablemente, en la antigüedad, los ancestros humanos y los lobos vivieron juntos, como lo hacen ahora con los monos en el centro de Etiopía. No se sabe qué obtienen los primates de esta amistad, pero los lobos comen roedores, los cuales les resulta más fácil atrapar en presencia de monos.

Las nuevas generaciones de elefantes nacen cada vez más sin colmillos, con el fin de aumentar las posibilidades de sobrevivir cerca de los humanos

Anteriormente se consideraba normal que entre el 2 % y el 4 % de los elefantes africanos jóvenes no desarrollaran colmillos. En las últimas décadas, esta característica les ha salvado la vida al protegerlos de los cazadores de marfil. Y, como resultado la población de paquidermos está creciendo en la actualidad. Además, en los últimos años nacieron cada vez más a menudo elefantes con colmillos cortos o incluso sin ellos.

La suciedad humana ayudó a un rebaño de babuinos a evolucionar hacia una comunidad más inteligente

En un rebaño de babuinos, por lo general, reina una dictadura brutal: los machos alfa agresivos están en la cima. Los monos de un grupo observado por el biólogo Robert Sapolsky encontraron un basurero cerca de un hotel. Otro rebaño vivía cerca, así que solo los machos alfa, dispuestos a pelear con extraños, eran enviados diariamente a la basura para buscar comida. El resto siguió comiendo lo que encontraba de la forma habitual, para no entrar en una pelea con aquellos que estaban a la cabeza del poder.

Una vez, los machos alfa, debido a la carne en mal estado del basural, se infectaron con tuberculosis y murieron en pocos días. Solo los menos agresivos, pero más sociables, se quedaron en el rebaño, lo que llevó a una revolución en las relaciones entre los monos. Las peleas cesaron, y los machos empezaron a limpiarse los unos a los otros, algo que era considerado una prerrogativa de las hembras. Las relaciones dentro del rebaño cambiaron: si antes, el nuevo macho necesitaba hasta 3 meses para que las hembras le prestaran atención, ahora este tiempo se redujo a varios días. Dicho orden de comportamiento se volvió común, e incluso los recién llegados al grupo adoptaban reglas inusuales.

Los carboneros en toda Gran Bretaña aprendieron a robarle comida a la gente, pero los petirrojos no

Se sabe que, a principios del siglo XX, los carboneros y los petirrojos memorizaban el tiempo de entrega de la crema y aprendían cómo abrir las botellas que la contenían. Para proteger el producto, los lecheros empezaron a usar papel de aluminio para cerrar los envases. En respuesta, los carboneros comenzaron a perforarlo fácilmente con su pico. Poco a poco, algunos petirrojos también dominaron este truco. Y, para los lecheros, las tapas de plástico se convirtieron en la salvación.

Otro dato interesante es que los carboneros que dominaron la apertura de botellas rápidamente enseñaron esto a otros pájaros de la misma especie en todo el país. Esta es la ventaja de la vida en una parvada. Mientras que los petirrojos, que prefieren vivir solos, a menudo aprenden solo de su propia experiencia, por lo que no pudieron pasar el secreto de abrir la crema a las próximas generaciones u otros pájaros de su especie.

Debido a las nuevas leyes sobre la caza en Suecia, las madres osas comenzaron a criar a sus cachorros de forma diferente

En los últimos años, cada vez más osas en Suecia llegaron a vivir con sus cachorros durante un año más que antes. Los científicos creen que esta es una reacción a una nueva ley que establece que está permitido matar a osos solos sin una licencia especial. Las osas no abandonan a sus cachorros después de la fecha límite, lo que aumenta sus posibilidades y las suyas propias de sobrevivir. Al mismo tiempo, viven deliberadamente cerca de las personas para protegerse de los machos adultos, que generalmente atacan a los cachorros de oso, pero no están dispuestos a enfrentar a los humanos.

Los chimpancés pueden inventar sus propias canciones después de escuchar música humana

El chimpancé Barney, que vivía con científicos en una ciudad y escuchaba música a diario, una vez se acercó a una batería y tocó varias melodías. Los observadores, muy aturdidos, analizaron la grabación de sonidos y reconocieron que Barney no solo improvisó, sino que también mantuvo el ritmo, es decir, compiló la música conscientemente.

Los cangrejos con cara de samurái aparecieron debido a los asustados pescadores japoneses

Según una versión, la población de cangrejos cuyo patrón de caparazón se asemeja a la cara de un samurái surgió debido a los pescadores japoneses. Ellos creían que estas eran las almas de los guerreros muertos que perecieron durante la Batalla de Dan-no-ura. Por lo tanto, cuando capturaban esos ejemplares, los devolvían al mar. Con el tiempo, según varios científicos y el popularizador de la ciencia Carl Sagan, estos animales con una mutación inusual se multiplicaron y formaron una especie aparte.

Las ranas han aprendido a vivir en charcos de ácido

Estudiando a las Ranas arvalis, un grupo de científicos descubrió que muchos anfibios ya han aprendido a vivir en un ambiente acidificado y pueden transmitir esa capacidad a las generaciones futuras. De esta manera, la naturaleza ha desarrollado en ellos una protección contra la lluvia ácida, que apareció debido a las emisiones de las empresas industriales.

Durante miles de años, los gatos aprendieron a producir diferentes sonidos para manipular a las personas

A principios del siglo XXI, los científicos llegaron a la conclusión de que los gatos no maúllan para comunicarse entre ellos: haciendo eso, a lo largo de miles de años, aprendieron a controlar a las personas para obtener lo que quieren. Los investigadores grabaron 100 sonidos diferentes que fueron hechos por una docena de gatos. Luego, un grupo de voluntarios escuchó estas grabaciones y les pidieron a estos determinar si sonaba agradable, molesto o incluso alarmante.

El análisis posterior mostró que los gatos piden algo haciendo sonidos fuertes, bajos y largos. Los sonidos cortos, altos y agradables indican que el animal quiere que lo acaricien o le den algún bocadillo. Los felinos no se comunican con nosotros, en realidad, apelan a nuestras emociones.

Por cierto, los gatos salvajes no tienen esta habilidad: no tienen experiencia en la comunicación con las personas, ya que, en su hábitat, no existe ninguna razón para desarrollar esta capacidad.

Las alas de las golondrinas se volvieron más cortas para que las aves echen a volar más rápido cuando se acercan los coches

El biólogo Charles R. Brown, después de varias décadas de observar a las golondrinas urbanas, llegó a la conclusión de que sus alas y colas se hicieron más cortas. La explicación resultó ser simple: las aves con alas más pequeñas requieren menos tiempo y espacio para maniobrar a la hora de salir de una carretera cuando se acerca un auto. Los representantes de su especie con alas más largas eran atropellados con mayor frecuencia.

Las polillas de las ciudades están tan acostumbradas a la iluminación que dejaron de volar hacia la luz

Tras una serie de pruebas, científicos suizos encontraron que las polillas de las ciudades ya no reaccionan a la luz, e incluso la evitan. Una gran cantidad de iluminación, que es habitual en cualquier metrópolis, influyó en el hecho de que las poblaciones de polillas nacieran con menos interés en las luces, y, por lo tanto, aumentaron sus posibilidades de sobrevivir y producir descendientes.

Los dientes de león en las ciudades no son tan grandes porque cambiaron sus tácticas de reproducción

En la naturaleza, las semillas de diente de león vuelan con el viento lejos de la planta para no amontonarse, por lo que los ejemplares grandes y tomentosos se encuentran muy a menudo.

Pero la vida en la ciudad ha dejado su huella en estas flores: es difícil encontrar tierra fértil entre las carreteras asfaltadas y baldosas. Las posibilidades de supervivencia son mayores si las semillas caen cerca de la planta madre, en donde definitivamente hay suelo. Por lo tanto, en las ciudades cada vez crecen más dientes de león pequeños, con paracaídas apenas perceptibles, pero semillas grandes.

Un pez se hizo más pequeño para no ser atrapado por una red

Los pescadores prefieren los peces grandes. Como resultado de tal selección artificial, en la naturaleza permanecen más ejemplares cuyo tamaño, por una razón u otra, es inferior a la norma. Esta característica aparece gradualmente en las nuevas generaciones: debido a esto, incluso el salmón de hoy es mucho más pequeño que su antepasado, que vivió en el mismo lugar hace medio siglo.

¿Qué cambios has notado en el mundo moderno con respecto a décadas anteriores?

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