10 errores que estás cometiendo al lavarte la cara

errores al lavarte la caraLavarse la cara suena bastante simple, ¿verdad? Pero realmente es un paso muy importante para tener una piel sana y bonita, y es el lo primero en cualquier rutina adecuada de cuidado de la piel.

La limpieza facial correcta puede ayudarte a prevenir los brotes de acné, mejorar la salud del cutis e incluso reducir la inflamación de la piel.

Y aunque parece el más fácil de los pasos, muchas de nosotras nos estamos lavando mal la cara, con todos los problemas que esto pueden conllevar. Y no nos estamos refiriendo solamente a “olvidarnos” de hacerlo algunas noches.

Vamos a repasar los 10 errores que podrías estar cometiendo sin saberlo, para que tu piel pueda mejorar y ser la mejor versión de sí misma.

Hablamos de…

Olvidar limpiarte la cara antes de acostarte

Este es el más popular, sobre todo en la adolescencia y juventud, cuando el sueño pesa después de una larga noche de fiesta, y lo último que te apetece es limpiarte la cara.

Pero tienes que saber que durante el día, nuestra piel acumula suciedad, impurezas, sudor, contaminación. Y sinceramente, es asqueroso pensar en dejar todas esas cosas por toda tu piel y en tus poros.

Además, a lo largo del día los aceites naturales de nuestra piel, el protector y el maquillaje también dejan restos. Y si no lo eliminamos todo correctamente, puede obstruir los poros y causar irritación, inflamación y brotes de acné.

Por eso es tan importante lavarnos la cara por la noche, antes de ir a la cama, todos los días. Sí, también cuando no nos maquillamos.

Saltarte la limpieza de la mañana

Tal vez pienses que con la limpieza nocturna es suficiente, que mientras duermes no acumulas suciedad, contaminación, y que no tienes maquillaje ni protector puesto. Y por la mañana la piel está completamente limpia.

Pero esto no es así. Mientras duermes también sudas, y los microorganismos que hay en tu almohada pasan a tu cara. Además, las bacterias de la saliva y los aceites naturales de tu pelo también se transfieren a la almohada, y tu piel queda impregnada de todos ellos.

El lavado matutino ayuda a eliminar todo eso que acumulas mientras duermes. La mayoría de la gente sólo hace una limpieza, lo que resulta en la acumulación de suciedad y, a su vez, en problemas de piel.

Utilizar cualquier pastilla de jabón para lavarte la cara

Si tienes la suerte de no tener la piel sensible, puedes coger una pastilla de jabón cualquiera, hacer espuma y restregarla por tu tez.

Pero estos limpiadores ásperos despojan a tu piel de sus hidratantes naturales, lo que puede dejarte el rostro inflamado y enrojecido por capilares rotos.

En su lugar, utiliza limpiadores suaves que respeten el equilibrio del pH de la piel, que no irriten, y que no despojen tu piel de sus aceites naturales.

Usar un producto de limpieza incorrecto

Las marcas siempre presentan múltiples versiones del mismo producto para los diferentes tipos de piel. Pero a menudo compramos los equivocados, créeme, he estado comprando el limpiador equivocado durante años.

Todos los limpiadores están formulados usando una variedad de ingredientes; algunos de ellos activos y otros no. Estos ingredientes determinan el tipo de piel para el que el limpiador es adecuado.

Por ejemplo, el ácido salicílico está indicado para pieles propensas al acné. Al mismo tiempo, el ácido hialurónico está indicado para la piel seca. Por lo tanto, debes prestar atención a la lista de ingredientes y comprar los que se adaptan a tus necesidades específicas de la piel.

Además, también te haría bien usar limpiadores naturales, ya que no contienen ningún irritante químico que pueda dañar aún más tu piel.

Utilizar limpiadores fuertes en pieles grasas

Claro, parece lógico ser más contundente con las pieles grasas y optar por limpiadores granulosos y astringentes que eliminen la grasa.

Pero el hecho es que si utilizas productos con ingredientes demasiado agresivos o secantes, vas a empeorar el problema, ya que la respuesta natural de la piel cuando se la despoja es producir más grasa.

Opta por un limpiador más suave y calmante que todavía pueda eliminar el exceso de grasa de los poros sin dejarlos completamente secos.

Aclararte con agua caliente o fría

Eso frase tan manida de que el agua caliente abre los poros y el agua fría los cierra es un mito. De hecho, el cambio de caliente a frío sólo produce un choque en la piel que puede causar sequedad o producción excesiva de sebo.

Así que gira el grifo y mantenlo a la mitad para que salga agua tibia.

Secarte con cualquier toalla y frotar la cara

Por muy tonto que parezca, no se recomienda usar la misma toalla para secar la cara y el cuerpo después de una ducha. Podrías pensar que no hay ninguna diferencia, pero en realidad estás permitiendo que las bacterias de tu cuerpo y la toalla mojada se transfieran a tu cara.

Lo ideal es utilizar una toalla limpia cada vez, o utilizar tissues de papel desechables.

Y además, cuando te vayas a secar la cara no frotes de arriba y abajo, pues esto irrita la piel y causa arrugas. Hazlo suavemente, con palmaditas suaves.

Lavar excesivamente

Sí, se puede lavar la piel en exceso, y esto sucede cuando se hace espuma o se friega durante demasiado tiempo. La piel del rostro, como sabes, es mucho más delicada que la del cuerpo. Por lo tanto, hay que tener cuidado y al mismo tiempo ser meticuloso.

Y la manera de hacerlo es utilizando productos eficaces y apropiados, y no alargar el proceso a más de 20 a 30 segundos. De lo contrario, puedes dejar tu rostro seco y dañado.

Exfoliar demasiado

La sensación de una piel suave y recién exfoliada es inigualable: es totalmente adictiva y podríamos hacerlo todos los días. Además, es importante para eliminar la acumulación de células muertas de la piel en la superficie y revela una piel más suave y más luminosa.

¡Pero no hace falta exfoliar a diario! Una vez a la semana es suficiente para no rasgar los poros, algo que puede provocar inflamación y, a su vez, irritación.

Por lo tanto, exfolia sólo una o dos veces por semana, incluso si tu producto exfoliante menciona que puede utilizarse a diario.

Usar solo una toallita desmaquillante

Es cierto que las toallitas desmaquillantes pueden resultar útiles para retirar el maquillaje en ciertas ocasiones. Pero nunca deberías utilizarlas como único limpiador.

Lo ideal es usar dos o tres toallitas para las diferentes partes de la cara, o en su defecto un agua micelar, y una vez que el maquillaje esté eliminado, seguir con un buen limpiador para asegurarte de que has eliminado todas las impurezas y restos de maquillaje.

Una vez que tu piel esté completamente limpia, estará en las mejores condiciones para absorber los activos que le pongas después. Así que no te olvides de aplicarte el serum o la crema hidratante inmediatamente después de limpiar tu cara mientras aún está húmeda.

Estos productos sellarán esta humedad, permitiendo que quede atrapada en la piel. Y una piel hidratada es una piel más saludable.

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