10 consejos para sobrevivir las vacaciones en pareja

¿Preparado para las vacaciones? Si estás pasando un mal momento con tu pareja no es recomendable que te vayas con él. Si las relaciones de pareja son buenas, al final del verano son mejores, pero, si son malas, las vacaciones pasan factura a muchas de ellas, que acaban en separaciones en el otoño, según confirman las estadísticas de rupturas matrimoniales.

Nos pasamos parte del año imaginando y esperando con ilusión la llegada del verano y de las vacaciones. Para la mayoría de las parejas, el verano es sinónimo de tiempo de disfrutar y de dedicarlo al relax, la desconexión, al sexo, a hacer planes también con la familia, los amigos…Sin embargo, para algunas parejas el verano y las vacaciones pueden significar un momento de desgaste y de crisis en su relación. Pero, ¿por qué algunas las parejas tienen problemas durante esta época cuando se supone que es el momento de disfrutar y compartir? Podríamos decir que es ese exceso de tiempo que se pasa en pareja durante las vacaciones, donde el cúmulo de la falta de comunicación, las desavenencias, el desamor o las situaciones estresantes vividas durante el año, provocan que se produzca una aceleramiento de la insatisfacción de la relación, saliendo “a la luz” aquellos conflictos no resueltos, que puede desembocar en una ruptura.

Muchas de las parejas que acaban rompiendo tras regresar de las vacaciones han estado dando la espalda durante tiempo a sus problemas de relación. Algunas parejas llegan a considerar que el irse de vacaciones puede ser “la solución mágica” a los problemas de relación, llegando a depositar unas expectativas elevadas y poco realistas sobre las mismas. Por ello, es importante adoptar una visión realista de la situación por la que atraviesa la relación y considerar las vacaciones de forma realista, pero sin dejar de verlas como una oportunidad para cultivar la relación, la comunicación y el cariño.

Para ello os recomendamos una serie de claves que os pueden ayudar no sólo para que podáis sobrevivir a las vacaciones en pareja, sino para que regreséis con una relación mucho más fortalecida:

  1. Organización: Es importante que antes de que salgáis de vacaciones organicéis los días que vais a estar fuera, planifiquéis las rutinas, como los horarios de levantarse, la hora de ir a la playa/piscina, las siestas…, también los gastos, las salidas a comer fuera, las visitas de los amigos y los familiares…Aunque siempre debe existir cierta flexibilidad a la hora de llevar a cabo los planes previstos, esto os ayudará a evitar desacuerdos innecesarios.
  2. Expectativas: Antes de comenzar las vacaciones, también es recomendable que no las idealicéis. Es importante tener presente que al igual que habrán momentos muy agradables, también pueden surgir desavenencias y desacuerdos durante las mismas, por eso es necesario que ajustéis vuestras expectativas de forma positiva y realista, y estar preparados para cualquier contratiempo.
  3. Diálogo: Las vacaciones pueden ser el mejor momento para comunicaros y dialogar sobre aquellos aspectos que os afectan como pareja o sobre los conflictos que hayan podido surgido a lo largo del tiempo. Recordar que es importante emplear la escucha activa, tener una mente abierta y empatizar con nuestra pareja para que la comunicación sea eficaz. Hablar desde la calma, os ayudará a resolver problemas y tomar decisiones que os puedan hacer sentir bien a ambos y terminar las vacaciones con compromisos renovados.
  4. Espacio: Durante las vacaciones es importante respetar el espacio que necesita el otro. Lo más seguro es que ambos disfrutéis de actividades en solitario, por ello pactar el tiempo que vais a dedicaros a vuestras aficiones con antelación permitirá que ambos podáis aprovechar ese tiempo para vosotros mismos haciendo las actividades que más os interesan.
  5. Asertividad: Cuando estéis en desacuerdo por algún problema durante las vacaciones, no olvidéis ser asertivos, expresando vuestros deseos e intereses, pero recordando que a veces es importante también ceder. Para estar bien con nuestra pareja, es importante olvidarnos de “tener razón”, ya que esta actitud puede llevar a que los conflictos no se resuelvan y que experimentéis mayor frustración. Considerad que siempre hay una oportunidad para aprender y crecer como pareja.
  6. Cariño: El verano es una época ideal para cultivar el cariño. Para ello, se pueden tener detalles y gestos especiales con el otro, como hacer un regalo, cocinar para vuestra pareja…También podéis hacer algo agradable juntos, como dar un paseo, ir al cine…Hacer sentir importante al otro es fundamental para mantener viva la llama de amor.
  7. Tiempo: Durante el verano, es recomendable dedicarnos a cultivar el amor, no sólo el romántico, sino también el apasionado. Los días de verano son largos, por los que es fundamental decidir buscar momentos de intimidad para vosotros.
  8. Rutina: El verano nos brinda una oportunidad ideal para romper con la monotonía impuesta a lo largo del año. Es importante echar de imaginación y ganas, y que busquéis nuevas actividades para hacer juntos en pareja durante el verano. Por ejemplo probar nuevos restaurantes, planificar algún lugar nuevo para visitar, probar nuevos deportes…
  9. Disfrute: Estáis de vacaciones, dedicaros a pasarlo bien y olvidar todo lo demás. Probablemente, hayan problemas que os preocupen como el trabajo, la hipoteca…es importante recordar que hay “que colgar” aquellos problemas que no podáis solucionar en esos momentos antes de salir de vacaciones.
  10. Por último, al regreso de las vacaciones, es recomendable hacer un balance de las vacaciones, centrándoos en los momentos agradables que habéis vivido. Para ello, podéis hacer un repaso de las actividades realizadas, los lugares visitados, ver las fotos que habéis hecho juntos…

La importancia de conectar con el otro

Una pareja supone la unión de dos personas y, al igual que ocurre en otros tipos de relaciones, es muy importante comprender al otro y conectar con él o ella.

En un primer momento, en la fase de enamoramiento, se produce un despliegue químico en el cerebro que activa los circuitos del bienestar. En estos momentos todo es bonito y perfecto, pero no existe conexión, todo se basa en la atracción. Con el tiempo la atracción se mantiene, pero la fuerza de esos circuitos disminuye y es cuando empezamos a conocer mejor a esa persona y el vínculo se estrecha.

Una pareja que funciona bien, una pareja que es feliz, es un pareja capaz de conectar como pareja, más allá de la individualidad de cada uno. Con esto no se trata de renunciar a la individualidad para estar en pareja, pero sí de saber ir más allá para comprender al otro y conectar con el otro. Toda relación se debe sustentar en una conexión emocional profunda, que nos lleve a sintonizar con las emociones del otro, para poder disfrutar juntos y respetar las emociones del otro. Cuando esto no ocurre y nos centramos en nuestros propios estados emocionales pueden aparecer los problemas y conflictos de pareja.

Claves para conectar con tu pareja en vacaciones

El verano incide en el aumento de las rupturas de parejas

Los meses de verano son un periodo crítico para las relaciones de pareja: las personas tienen más espacio para gestionar su mundo sentimental, aumentan los momentos de tiempo libre y se aprovecha cualquier situación para estar juntos lo que, a pesar de lo que pueda parecer, no siempre es positivo. De hecho, un tercio de las demandas de separación que se registran en España se formalizan en septiembre, y esto es debido, según la psicoanalista Pilar Rojas, a que «se ponen de manifiesto los problemas que durante el resto del año también existían pero se llevaban de otra manera más oculta».

Además, según explica la especialista, «parece que al estar de vacaciones hay que pasar 24 horas en pareja y eso es insoportable para cualquiera», por lo que la experta aconseja «realizar otras actividades que no sean siempre hacer todo juntos». Otra fuente de conflictos que cita Rojas es, precisamente, «el tener tiempo para pensar en ellos, y el parón de la intensa vida laboral y los días libres otorgan a los miembros de una relación demasiadas posibilidades para descubrir que algo no marcha». Según el psicólogo Oriol Rojas, «de la misma forma que haces reformas en casa lo haces en lo afectivo y empiezas a ver las deficiencias que no te agradan de tu pareja».

El calor, arriesgado para discutir

Y aunque parezca algo anecdótico, tampoco ayudan las altas temperaturas que pueden hacer las discusiones más tórridas. Mientras que se multiplican las recomendaciones para evitar riesgos tanto en la salud como en el medio ambiente, se olvida, en ocasiones, que la ola de calor también provoca incendios en la convivencia.

Los expertos coinciden en que la irritabilidad y el nerviosismo son las primeras consecuencias de la subida brusca del termómetro, porque el organismo tarda al menos siete días en adaptarse al calor y éste suele presentarse de golpe y porrazo. Este verano se prevén además unas vacaciones con pocos lujos como consecuencia de la crisis económica y, según los especialistas, el renunciar a determinados estímulos de placer para ahorrar costes puede suponer un sobresfuerzo que mine la relación.

No obstante, como apunta el abogado matrimonialista Rafael Fernández Crespo, a veces «los matrimonios aguantan más ya que cuesta afrontar los costes de abogados y procuradores, por lo que ha bajado el numero de demandas». Dificultades aparte, siempre hay una puerta abierta a la esperanza. El psicólogo considera que «cuando existe el amor como una realidad incondicional y ésa es la concepción compartida por los dos, entonces, es posible que la pareja sea estable«, en invierno, en verano y a lo largo de toda la vida. «Si se ha aceptado que es algo para toda la vida, habrá que hacer prevalecer la consideración de este aspecto como la única realidad a tener en cuenta», alega Oriol Rojas.

Sin embargo, Rojas confiesa que la pareja actual suele ser una asociación afectiva que tiene un recorrido, y las personas están pasando de un compañero único «para toda la vida» a «pareja, y ya veremos…». Tal vez esto explique, junto con la mayor aceptación social, el aumento de rupturas sentimentales en relación con años pasados. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), desde 2002 a 2011 han aumentado los divorcios un 148,9 %. «Antes estaba socialmente penalizado y estaba más considerada la concepción de pareja para toda la vida, pero siempre ha habido conflictos», comenta la psicoanalista, que en verano parecen arder especialmente.

La mujer lleva la iniciativa de divorcio

Otro cambio que se ha registrado en los últimos tiempos es que «es la mujer la que lleva la iniciativa a la hora acudir a un despacho y comenzar una separación», ha señalado el abogado matrimonialista. Si se detectan problemas, puede ser de ayuda tras las vacaciones acudir a una terapia de pareja donde los expertos saben cómo favorecer el mutuo entendimiento.

«Cada vez acuden más parejas a terapia y ésta consiste en hablar de cosas de las que no se suele conversar, hecho que facilita la comunicación entre las personas, y mejora, por lo tanto, las relaciones», señala la psicoanalista. Si al pasar tiempo juntos se descubren cosas negativas, tal vez sea ésta una oportunidad para afrontarlas y ponerles solución cuanto antes, evitando así un daño mayor y un frío invierno sin nadie a quien abrazar.

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