¿Todavía te lo estás pensando? Haz el Camino de Santiago

El Camino de Santiago es una peregrinación religiosa con más de 1.200 años de historia. Se le denomina como tal porque el destino final es la Catedral de Santiago de Compostela, la ciudad española donde se dice que los restos del apóstol Santiago están enterrados.

El Camino de Santiago es una forma única de ejercicio con un objetivo claramente definido, llegar al final. El antiguo camino finalizaba en Finisterre, punto que era considerado el final del mundo. Actualmente, la mayoría de los peregrinos que lo hacen acaban en Santiago de Compostela.

El Camino de Santiago puede ser entendido como una práctica ritual ya que conlleva patrones conductuales y cognitivos característicos de los rituales. Algunos de estos son la excitación eufórica y disfórica, los movimientos sincronizados y las conductas repetitivas sin sentido. Además, los peregrinos suelen establecer fuertes vínculos entre ellos que van más allá de las amistades que se suelen hacer en la vida cotidiana, las cuales suelen basarse en las características que se comparten.

Diferencias entre el camino antiguo y el moderno

El camino moderno es muy similar a su predecesor medieval con algunas diferencias importantes, existen nuevas infraestructuras como albergues o refugios para los peregrinos y el camino se desvía por municipios, iglesias y puntos de interés turístico. Las principales diferencias entre la peregrinación moderna y la medieval parten de la motivación de los peregrinos.

En el pasado, la participación en el camino fue una experiencia profundamente religiosa mientras que algunos de los peregrinos hoy en día pueden tener motivaciones espirituales, también exhiben motivaciones más diversas que van desde lo religioso hasta lo deportivo.

En el caso del Camino de Santiago, el peregrino es un turista que huye de las muchedumbres habituales para llegar al destino final. Este peregrino es aquel que busca la relajación (sobre todo espiritual) y beneficiarse de un viaje más tranquilo a través de las ciudades y pueblos.

El hecho es que la peregrinación tiene un contenido polisémico y es un reflejo de la moderna sociedad europea multireligiosa y multicultural. Las creencias de los turistas son diversas en el Camino de Santiago y, ya sea para disfrutar de su período de vacaciones o por su religión y/o espiritualidad, o una mezcla de ambos, vienen de lugares muy diferentes en busca de una experiencia única.

Realizar el camino parece satisfacer una necesidad idealizada y, en general, creciente en el hombre modernos de turismo trasformador. Estos viajeros son a menudo motivados por la atractiva combinación de la naturaleza, el campo, la cultura, la historia y la gastronomía.

En resumen, la recuperación actual de las rutas de peregrinación, o simplemente rutas culturales, ha significado la aparición del post-secular; es decir, el uso del espacio y la visibilidad de los acontecimientos religiosos y espirituales en un número de lugares calificados. Por tanto, el carácter religioso se ha ido perdiendo frente al carácter cultural.

Beneficios de recorrer el camino

En cuanto a los aspectos fisiológicos, el camino ha sido identificado como un ejercicio de intensidad baja a moderada, con una alta frecuencia y duración. La peregrinación se ha relacionado con la pérdida de colesterol y la reducción del peso. La respuesta afectiva o emocional al hacer ejercicio va a distorsionar la percepción de la actividad. Así, si al caminar percibimos una respuesta afectiva positiva, la motivación para continuar va a aumentar, lo cual va a conducir a una mayor salud y condición física.

Pero aparte de los beneficios que puede tener realizar el Camino de Santiago para la salud, existen otros beneficios no menos importantes de carácter psicológico. Como ya se ha dicho, el Camino de Santiago es un ritual.

Los rituales que despiertan la excitación, ya sea eufórica o disfórica van a hacer que nos sintamos más unidos a nuestros compañeros de viaje que, en este caso, suelen ser extraños. También los movimientos sincronizados o el caminar a la vez junto a otras personas va a aumentar nuestras ganas de ayudar a los demás, incluso a aquellos que no son peregrinos.

Convertirse en peregrino y realizar el Camino de Santiago va a mejorar nuestra salud física, convertirnos en mejores personas y establecer amistades fuertes en tan solo unos días. ¿Todavía sigues pensándotelo? Si no te sientes motivado, una vez que lo empieces vas a estarlo y no importa el motivo por el que lo hagas, pues todos te van a aceptar.

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