Síndrome de piernas inquietas — Qué es, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

La enfermedad de Willis-Ekbom, conocida como el síndrome de Piernas Inquietas es un tratorno o desorden que está presente en un 2% de la población mundial, la cual puede afectar tanto a mujeres como a hombres en cualquier medida. Este síndrome presenta varias causas y síntomas, los cuales serán explicados junto al diagnóstico y tratamiento del mismo.

Descubre qué es el Síndrome de piernas inquietas

Este síndrome no es más que las molestias o sensaciones desagradables sufridas en las extremidades cuando estas se encuentran en reposo; normalmente se da más en las piernasen las piernas, razón por la que adquiere dicho nombre. Es una enfermedad que muchos desconocen, pero que afecta a una gran cantidad de personas alrededor del mundo; sobretodo al momento de conciliar el sueño, por lo que tienen problemas con el mismo.

La enfermedad suele ser bastante molesta y afecta a las personas que quieren dormir o relajarse; lo cual al no poder, les produce consecuencias negativas en el desarrollo normal de su vida cotidiana, por ejemplo, sienten fatiga y agotamiento. Este cansancio afecta su rendimiento, lo cual influye negativamente en el trabajo, relaciones sociales y otras actividades realizadas por las personas que la padecen.

Como mencionábamos, esta enfermedad pueden padecerla ambos géneros. Sin embargo, los estudios han comprobado que existen más mujeres afectadas. Por otra parte, el síndrome de piernas inquietas puede aparecer en cualquier edad desde la infancia hasta la vejez; pero normalmente suele afectar a las personas que ya han pasado la etapa media de sus vidas, es decir, mayores de cuarenta años.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad de Willis-Ekbom?

Hoy en día aún se desconoce una causa exacta por la que las personas padecen este síndrome. A pesar de ello, los estudios arrojan que el problema tiene cierta relación con la dopamina y la manera en la que las células la utilizan. Esto se debe a que la dopamina es la encargada de regular el movimiento, la cual necesita del hierro para un óptimo funcionamiento; donde los pacientes también sufren de problemas con dicho mineral y sus depósitos.

El síndrome de piernas inquietas está también relacionados con otros problemas de salud y enfermedades. Entre ellas podemos encontrar:

  • Como dijimos, los problemas de hierro suelen estar presentes en las personas que padecen el síndrome. Lo cual indica que los indivudios que tengan fallo con él o anemia, aumentan sus probabilidades de desarrollarlo. Si a éstos se les corrige dicho fallo, normalmente empiezan una curación progresiva y desaparición de síntomas paulatinamente.
  • El embarazo ha estado ligado en muchos casos de la enfermedad, frecuentemente en los últimos tres meses. A pesar de ello, aquellas mujeres que adquieren el síndrome durante el embarazo, suelen ver cómo desaparece después del primer mes de haber dado a luz.
  • Enfermedades como la diábetes, mal de parkinson, neuropatía periférica y esclerosis múltiple también han estado relacionados con el síndrome de piernas inquietas.
  • Las sustancias consumidas como el alcohol y cafeina, además del tabaco, también han estado asociados a muchos casos de la enfermedad de Willis-Ekbom; donde los estudios han demostrado que los pacientes que han reducido el consumo o lo han eliminado, aliviaron los síntomas del síndrome. Sin embargo, aún no se ha demostrado si con sólo ello pueden deshacerse de la enfermedad y no presentar un acelaramiento de la misma con el pasar de los años.
  • Se ha visto una gran relación en la genética del paciente, siendo los hijos de un afectado focos con grandes probabilidades de contraer el síndrome; por lo que la herencia es un factor determinante en algunos de los casos.

Conoce los síntomas del síndrome de piernas inquietas

El principal síntoma del síndrome de piernas inquietas es la molestia producida en las extremidades, normalmente cuando estas se encuentran en reposo. Las cuales procan que la persona deba moverse para poder calmarla. Este síntoma también es visible cuando el afectado está durmiendo, teniendo movimiento rítmicos (problema conocido como “trastorno de movimiento periódico de las extremidades“).

Cabe destacar que las personas que también tengan otro problema de salud que haya sido mencionada anteriormente, suelen tener síntomas más severos y un desarrollo del síndrome más avanzado; mientras aquellos que no, van presentando los síntomas con mayor medida con el trascurso de los años. Además, según los pacientes, estos ocurren más durante la noche que el día; siendo el sueño el principal aspecto afectado en la vida de los mismos, los cuales traen como consecuencia: somnolencia, ansiedad, dificultades de concentración y confusión.

  • Existen otros síntomas relacionados a la enfermedad de de Willikis-Ekbom, entre los cuales se destacan: Picazón, papitaciones, dolor, ardor, hormigueo, borboteo, tirón y arraste de las extremidades.
  • No todas las personas presentan los mismos síntomas, desarrollo de la enfermedad ni duración de las molestias.
  • Al presentarse los síntomas en períodos de relajación o inactividad, suelen afectar la mayoría del tiempo en situaciones en las que se esté sentado por un periódo prolongado de tiempo. Por ejemplo, viajes, reuniones y clases.
  • Existen factores que pueden empeorar los síntomas, como las sustancias mencionadas (nicotina, alcohol y cafeína), estrés y emociones alteradas.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Willis-Ekbom?

Actualmente no existe un examen diseñado para diagnosticar el síndrome de piernas inquietas, por lo que se utilizarán varios exámenes que el experto considere necesarios. Por ejemplo, los exámenes de sangre y otros que permitan evaluar la historia y cuadro clínico del paciente; así como también observar los síntomas que este presenta.

El médico evaluará si la persona cuenta con familiares que hayan tenido el síndrome u otras afecciones relacionadas al mismo. El diagnostico del síndrome es clínico, pero entre los exámenes que más suelen realizar los especialistas podemos encontrar:

  • El examen de sangre ya mencionado, el cual puede ayudar a medir los niveles de hierro y ferrita.
  • Estudios para evaluar el sueño de los pacientes; de manera que se pueda observar la calidad de los mismos y si existen movimientos durante los estados de vigilia y sueño profundo.
  • Estudios que permitan evaluar los nervios de las extremidades, de manera que se pueda descartar cualquier lesión.

En muchos casos es difícil realizar el diagnóstico del síndrome de las piernas inquietas, por lo que el especialistas se basa en la experiencia de sus pacientes. Este preguntará acerca de cuáles son sus síntomas, la duración de las molestias, si existen problemas con el sueño o rendimiento diario y si las molestias se logran calmar al realizar los movimientos. Se debe tener especial atención a la hora de realizar un diagnóstico para niños, debido a que en muchos casos se ha diagnosticado otros problemas como el déficit de atención.

Es importante destacar la presencia del síndrome de movimientos periódicos en las piernas, el cual mencionamos que produce molestias a la hora de dormir. Esto se debe a que en más del 70% de los casos de la enfermedad de Willis-Ekbom, este trastorno también se encuentra presente.

Tratamiento del síndrome de piernas inquietas

Lamentablemente, este síndrome no tiene una cura definida y a medida que el paciente avanza de edad, los síntomas se van volviendo más fuertes y con mayor duración (progresivamente en caso de no tener otra afección y rápidamente en caso contrario). Sin embargo, se supone que el movimiento genera un alivio temporal en los pacientes; el cual no se de mucha ayuda debido a que trae como consecuencia problemas de sueño y consigo, todo lo que explicamos. Por lo tanto, es necesario recurrir a tratamientos que permitan aliviar los síntomas de una manera efectiva y acostumbrar se a ciertos hábitos.

Aliviar la enfermedad de Willis-Ekbom sin fármacos

  • Las personas que cuentan con un horario de sueño dentro de lo normal, pueden lograr disminuir los síntomas del síndrome. Por lo tanto, deberás intentar ir a la cama temprano y dormir las horas necesarias para que el cuerpo descanse correctamente. A su vez, la idea consiste en mantener los mismos horarios para ir a la cama y levantarse.
  • Realizar ejercicio moderado también se ha visto que ha ayudado en la disminución de los síntomas. Aunque es preferible que estos se realicen en la tarde-noche, es decir, en horario comprendidos de 6-10pm dependiendo del lugar donde te encuentres y la hora que sueles ir a la cama.
  • Reducir o eliminar el alcohol, tabaco y cafeína ayudará a aliviar los signos de la enfermedad.
  • También es posible aplicar medidas como masajes en las extremidades, aplicación de compresas calientes y una ducha caliente, las cuales permiten alivar los síntomas.

Es importante señalar que cada una de estas medidas pueden ayudar en el tratamiento para aliviar la enfermedad, pero no la eliminación de la misma. Sin embargo, también se puede intentar arreglar las afecciones relacionadas con las cuales, por ejemplo, mejorando los niveles de hierro o ferrita en la sangre.

Deja un comentario