“SER INTERDIMENSIONAL – MAESTRO ASCENDIDO EL MORYA”

Sostenedores de la nueva energía de vida
[…] Yo, El Morya, soy una entidad interdimensional como lo es usted. En realidad Yo no soy humano, porque no es posible que una entidad interdimensional acomode todos los aspectos de su Ser dentro de las limitaciones de la personalidad terrestre sin atrofiarla o vaporizarla. El átomo y la construcción molecular que se deriva del átomo tienen sus límites establecidos como salvaguarda a la integridad de la forma creada.

Sin embargo, me encuentro aquí junto a usted porque Yo, El Morya, tengo domino total sobre las experiencias humanas en todas sus formas y manifestaciones y por los próximos años, si así usted lo quiere, seré su compañero de viaje. Esta parte del trayecto que usted ha emprendido requiere de la asistencia de seres interdimensionales que hayan tenido experiencias humanas y sobretodo que hayan caminado la ruta de la ascensión y logrado la victoria.
Soy algo así como su ‘role model’ y también su ‘guía turístico’ por los nuevos espacios de la Nueva Tierra. No lo soy en todas las cosas, no lo soy hasta el más pequeño de los detalles -puesto que usted sigue al mando de su proceso de ascensión y las cosas han cambiado un poco para el Ser Humano que asciende-. Pero caminará usted sobre mis huellas, que son recientes -sólo tienen poco más de cien años- y configuran un tipo de asistencia especial que es crucial para el sostenimiento del equilibrio de las energías implicadas en este periodo de cruce hacia la Nueva Tierra.
Una entidad interdimensional no es humana y sólo tiene experiencias humanas cuando logra establecer conexión a través del Ser Superior de la personalidad conciente. Todas esas experiencias que el Ser Humano ha tenido sin que medie el contacto conciente con el Ser que verdaderamente es, son las que constituyen el cúmulo de energía no resuelta y desbalanceada que ustedes han llamado karma. Es lo que diferencia al Ser Humano dormido del que ha despertado a su realidad interdimensional y divina. En estado ascendido, que es al estado en el que se encuentra usted, el karma no existe.
Tan sólo una parte de El Morya, el Ser que Yo Soy, se ha manifestado en las distintas personalidades terrestres que se han hecho unas conmigo. Aunque muchas de mis personalidades de manifestación humana se acercaron mucho al logro ascendido, lo cierto es que sólo la personalidad que se conoció como Morya del Himalaya logró la fusión total de mi Divinidad con la Humanidad. Todo esto parece un juego de palabras, porque cuando un Ser Humano asciende, se hace uno con la Humanidad a través del dominio de la condición humana y se hace uno con la Divinidad, a través del dominio de la condición divina que es inherente al Ser que verdaderamente es. Son dos maestrías en una, es la dualidad que se hace Una.
Igual ocurre con usted. Usted no es sólo esa parte que define la personalidad que tiene el nombre y el apellido. Usted es un Ser inmenso, una entidad inconmensurable, que como Yo, El Morya, ha tenido infinidad de experiencias terrestres. Usted ha despertado muchas veces a su condición divina sobre la Tierra. Muchas personalidades han posibilitado las miles de experiencias terrenas, humanas y divinas que usted ha vivido.
En otras ocasiones sus esfuerzos interdimensionales, los esfuerzos de la entidad que usted es para establecer contacto conciente con la personalidad que camina la Tierra, no han los rendido frutos esperados. Son esas las veces en que la persona nunca despertó a su realidad espiritual, y aunque llevó la mejor vida que pudo tener, una gran parte de la tarea se quedó en suspendo para otra ocasión. Esto no tiene nada de negativo, porque esas son determinaciones que usted toma desde este lado del velo contemplando el más alto bien para toda la Humanidad y para la personalidad que evoluciona … pero la última palabra la tiene el humano con el nombre y el apellido.
Es por eso que cada vez más ocurre que la persona dormida llega a un cruce en el camino en el que vislumbra una puerta entreabierta y se determina a pasar por ella. Entonces manifiesta intención para un cambio -casi siempre en medio de una situación que reta sus límites físicos, mentales o emocionales- y los guías y cuantos le asisten desde este lado tienen que reunirse de emergencia, con rapidez y premura, para cumplir las órdenes que desde el ejercicio del libre albedrío el Ser Humano ha expedido. El poder de un Ser Humano es tan grande, que todo cuanto se haya planificado para la personalidad desde este lado del velo se vuelve nada, ante una orden emitida por un Ser Humano en el ejercicio del su libre albedrío.
Manifestar intención para el Más Alto Bien evidencia un salto en el nivel de conciencia y desde este lado lo celebramos por todo lo alto, pues quiere decir que por correspondencia vibratoria habrá cambios en todos los órdenes de la vida conocida. Cambia la conciencia y con ella todo lo que la experiencia diaria del individuo ha representado hasta ese momento. Sólo tiene que ir al centro de su corazón y comunicarle al Ser, a la entidad interdimensional que usted verdaderamente es: “Amado Ser que verdaderamente Yo Soy, sé que en mi vida es posible manifestar la perfección, quiero que en mi vida se manifieste la perfección y en nombre del Más Alto Bien doy permiso para un cambio”. Entonces mi querido amigo … aparece en su vida El Morya, Yo, su amigo de muchas vidas, junto a miles que le aman y le recuerdan y que ya no se encuentran en la Tierra.
¿Por qué les digo todo esto, mis queridos Humanos Ascendidos? Porque si bien es cierto que desde el punto de vista terrestre y planetario, se está atravesando por un proceso de divinización individual y colectiva, eso sólo es cierto en lo que concierne a los atributos que le definen a usted como humano, pero no es cierto en lo que concierne a los atributos divinos y espirituales del Ser Divino que verdaderamente usted es. Ese Ser Divino e inconmensurable, esa entidad angélica alineada completamente con el amor y creadora de belleza y armonía, hace mucho tiempo, miles de años, que se halla en un proceso de humanización.
Para una entidad interdimensional, el logro del dominio sobre las experiencias humanas con el dominio del cuerpo y de sus atributos físicos, mentales y emocionales, es lo que le hace ser un maestro ascendido, es lo que lo gradúa como Humano Divino y como Humano Ascendido. Cuando esto ocurre … ¿cómo puedo decirlo? … usted tiene que irse arriba. Sí, esa es la mejor manera de explicarlo. Usted tiene que irse arriba. Eso les gusta (pícaro) … Es un reto pero les gusta.
Yo, El Morya, quiero que usted mire su actual condición humana y divina desde la perspectiva ascendida, desde arriba, desde la perspectiva del Humano Ascendido que usted es. Usted es un Ser Divino, un Ser Ascendido, que cada vez más manifiesta su divinidad en las experiencias humanas de la personalidad terrestre que tiene el nombre y el apellido. Así seguirá sucediendo hasta que esa personalidad terrestre y el Ser que verdaderamente usted es sean uno y el mismo Ser.
Esto es importante y me honra que sea Yo, El Morya, quien se lo comunique. Porque este grupo de Humanos Ascendidos, algunos de los cuales está despertando a su realidad ascendida desde hace tan sólo unas semanas, está listo para mirar la realidad de la vida desde el lado del velo desde el cual la experimentan los miles de Humanos Ascendidos que hemos caminado esta Tierra a lo largo de los siglos. ¡Ha llegado el momento de irse arriba! Le toca su turno ahora y somos nosotros, los que le precedimos, el batallón que tiene usted a su disposición las veinticuatro horas del día. Tal y como lo hacen las grandes luminarias de este Universo, puede codearse con nosotros de tu a tu cuando así usted lo quiera.
Le comunico que para cada uno de ustedes se acerca el día en que el Ser, la entidad angélica que verdaderamente usted es, le revele a su actual personalidad terrestre el nombre por el cual será conocido en su vida ascendida sobre la Tierra. Esto no ocurre de la noche a la mañana, tomará un tiempo de manifestación en consonancia con la situación y la condición actual de cada uno de ustedes. Pero pertenecen ustedes al grupo de humanos que ya está listo para esta dispensación, que llamaremos la dispensación de los nombres y sobre la cual hablaremos con mayor detalle próximamente.
¡Nunca había ocurrido en la Tierra! ¡Nunca un grupo tan grande de seres humanos había llegado al nivel de conciencia que se requiere para recibir su nombre ascendido. ¡Y hay millones que aún no lo saben! Esa es la importancia de la labor que cada uno de ustedes está realizando cuando son capaces de aportar sus energías a este colectivo de Humanos Ascendidos. Desde este espacio, el logro de su servicio -que a usted le parece tan simple y tan sencillo- viaja hasta lugares remotos y toca a muchos con su poder de transformación. Usted no tiene que hacer nada más. Las instrucciones que son necesarias para la realización de este trabajo ya están contenidas, configuradas y establecidas dentro del nivel de conciencia ascendida en el que usted se encuentra. Usted continuará con su vida, como de costumbre, y cada paso de avance en la manifestación de su nueva vida ascendida pasa a formar parte del cúmulo de experiencias ascendidas que estará disponible para los que vienen detrás de usted.

El Universo es exacto y respeta el espacio de cada cual. Este proceso es impersonal, porque no se trata de implicar de forma directa a la personalidad terrestre en el trabajo que el Ser Ascendido que usted verdaderamente es realiza en todos los confines de Tierra, aún cuando la personalidad humana es su vehículo de manifestación ascendida en su vida diaria. Usted no tiene que viajar hasta Africa para asistir a los humanos que se hallan en ese lugar, ni a Palestina, Israel o Bolivia. Muy por el contrario, se trata de que cada personalidad que ha ascendido -cada una de las cuales irá dejando atrás el nombre y el apellido conocido para asumir su nuevo nombre ascendido-, continúe moviéndose hacia la realización de su transición divina en absoluta autonomía del servicio colectivo que como Humano Ascendido está prestando. Por eso usted, de alguna manera es anónimo ante los demás. Podría decirse que hasta hace muy poco usted era anónimo ante usted mismo, ya que se encontraba ajeno al trabajo que desde hace algún tiempo había estado realizando desde su nueva condición de Humano Ascendido.
Ciertamente, en un futuro que no está lejano -y que ya para algunos de ustedes es casi una realidad- habrá muchos Humanos Ascendidos viajando por distintos lugares de la Tierra y realizando trabajos y servicios específicos en todos los lugares del planeta . Pero ese servicio se hará en consonancia con las energías ascendidas que se levantan en este momento en esos lugares como consecuencia del trabajo interdimensional de todos los Humanos Ascendidos. El otro trabajo, el otro servicio, el que se corresponde con las energías no ascendidas, lo realizan seres humanos cuyo nivel de conciencia no resuena ni concuerda con el nivel de conciencia ascendida. Ese no es usted. (Risas) Ese quizá es el que está interesado en quitarle su puesto de trabajo. (Más risas).
Esa es la razón por la que usted y nosotros hemos creado Humanos Ascendidos. La energía que fluye desde este lugar está libre de juicios y expectativas. Es ascendida en sí misma y ella sabe a donde dirigirse y cómo manifestarse en total resonancia con el entorno de cada Ser Humano que esté listo para recibirla. Aquí se recoge el cúmulo de energías ascendidas que un grupo de adelantados pone a disposición de los demás en el más grande amor y como manifestación del más alto bien.
Esta energía de libertad individual y colectiva, de autonomía interdimensional y de auto-regulación en todos los órdenes de la vida, se dispensa y se irradia amorosamente desde Humanos Ascendidos. Esta, mis amigos queridos, es la nueva energía de vida en este diamantino planeta azul. Para expresarlo de una manera alquímica, vamos a decir que esta energía es el Quinto Elemento. Es la energía sin la cual la vida ya no será capaz de sostenerse en este amado lugar del Universo. Por eso son ustedes el cáliz, son ustedes el santo grial, son ustedes la copa de la vida, son ustedes la fuente de la eterna juventud … Son ustedes los Sostenedores De La Nueva Energía de Vida en la Tierra.
Mis queridos Humanos Ascendidos ¡cuánto les amamos!. ¡Cuántas lágrimas de júbilo se derraman desde este lado del velo por el salto que usted ha dado. Por su valentía de llevar su Divinidad y su Humanidad un paso más allá. Sienta nuestro abrazo, sienta nuestro amor derramándose sin límites sobre usted. Sienta cómo su campo de energías se expande y cómo envuelve en su abrazo a todo este planeta y a todos los que desde este lado del velo danzamos de alegría. ¡Qué poderoso es usted y que hermoso ver que tantos sincronizan y armonizan sus energía gracias al amor que usted irradia desde su corazón ascendido!
Usted es un Sostenedor De La Nueva Energía De Vida en esta Tierra y mientras más sostenga su estado ascendido en su vida diaria más intensas, poderosas y abarcadoras serán las energías de liberación individual y colectiva que pondrá a disposición de los demás. Ya nadie interviene con usted … Ya nadie le dice lo que tiene que hacer … Usted es libre. Usted está completo en usted mismo. Usted habita en el nivel de conciencia que hace posible la creación de la Nueva Tierra en su vida diaria.
Yo, El Morya, sólo soy el traductor de las energías ascendidas de los Humanos Ascendidos. 
Yo Soy uno más entre ustedes. 
Yo Soy cumpliendo por resonancia mi servicio hacia cada uno ustedes … 
Yo sólo les recuerdo lo que ya usted sabe. 
Yo sólo le comunico lo que usted se ha mandado a decir … 
¡Y Yo le amo tanto! Es un honor ser uno con usted … Es un honor servirle en esta etapa del viaje hacia el reencuentro con usted mismo … Es un honor reencontrarme con usted nuevamente … Es un honor que con su visión interior vea cómo me inclino reverentemente ante usted -ataviado con la majestuosidad que esta ocasión amerita- y le entrego emocionado mi saludo del Corazón, Cabeza y Mano.
Yo Soy El Morya. Y usted es un Humano Ascendido. Y Así Es.
Marilya P.C, creadora de la Técnica de Alineamiento Energético.
Derechos Reservados. Humanos Ascendidos, Julio 2005

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