Qué es el trastorno límite de la personalidad, las causas, síntomas y tratamiento

Existe una creciente tendencia a la aparición de trastorno límite de la personalidad en todo tipo de personas en la actualidad, creando una serie de patrones que habitualmente les llevan a cometer errores en su relación con otras personas, una situación que por lógica deteriora su vida social. Vamos a conocer algunas de las particularidades de esta afección mental incluyendo desde la definición hasta las causas por las que se produce, los síntomas que nos ayudarán a detectarla y algunos de los tratamientos más efectivos que se utilizan en la actualidad.

Qué es el trastorno límite de la personalidad

Comenzamos nuestra ficha acerca del trastorno límite de la personalidad conociendo su definición. Este trastorno, conocido por las siglas TLP o incluso con el nombre alternativo “Trastorno fronterizo de la personalidad”, se trata de una afección mental de manera que el paciente presenta alteraciones e inestabilidad en sus emociones, lo cual hace que su comportamiento cambie y adquiera un carácter más impulsivo que a menudo estropeará su relación con otras personas.

Existe una serie de patrones por los que se considera que una persona pueda tener una mayor predisposición al trastorno límite de la personalidad, los cuales justifican que en la sociedad actual sea un tipo de afección que cada vez parece tener una mayor representatividad.

Las causas por las que aparece este problema

Como decíamos, son muchas las causas por las que puede tener lugar este problema, pero fundamentalmente se va a deber a factores genéticos y a factores familiares y sociales, de manera que podremos entender un poco mejor las razones de su aparición y, por supuesto, también comprenderemos su evolución.

Cabe destacar que estadísticamente es un problema que afecta más a las mujeres que a los hombres, y a partir de la mediana edad suele presentar una considerable mejoría.

Bien, en cuanto a las causas principales de la aparición del trastorno límite de la personalidad tenemos la herencia genética, el miedo al abandono durante la época de nuestra niñez o durante la adolescencia, el formar parte de una familia disociada, el haber padecido abuso sexual, abuso físico o abuso emocional y la falta de comunicación con el resto de miembros de la familia.

Los síntomas del TLP

Este trastorno crea dudas acerca del modo en que el paciente se ve a sí mismo, lo cual explica que se presente un cambio de valores repentino que suele venir motivado por un pensamiento más extremista tanto en un sentido positivo como en un sentido negativo.

Suele tener tendencia a cambiar de opinión acerca de las personas que le rodean, y para que podamos hacernos una idea, a continuación vamos a indicar algunos de los principales síntomas de este problema.

En primer lugar, el paciente presenta un miedo intenso al abandono, a la vez que se trata de una persona muy intolerante que a menudo puede precisamente motivar que las personas que hay a su alrededor acaben desapareciendo, lo cual es la pescadilla que se muerde la cola, y de ahí que a menudo no consiga por su cuenta enfocar bien la solución al problema.

Suele estar aburrido gran parte del tiempo y es una persona que se siente bastante vacía, a la vez que también tiene momentos de ira que a menudo no está justificada, pero es parte de su comportamiento impulsivo que incluso le puede llevar al consumo de sustancias que puedan perjudicar su salud como las drogas y el abuso de alcohol.

También suele optar por una vida más promiscua e incluso puede llegar a intentar autolesionarse a través de la sobredosis por la ingesta de medicamentos, o también realizándose cortes en distintas partes del cuerpo.

El tratamiento del trastorno límite de la personalidad

Cabe destacar que a la hora de establecer un tratamiento, en primer lugar se deberá proceder a realizar un análisis completo de la persona, valorando los síntomas que hemos descrito en el apartado anterior y, posteriormente, también se llevará a cabo un estudio acerca de los antecedentes y la gravedad de los síntomas que presenta el paciente.

Hecho esto se procederá a elegir el tratamiento más adecuado en cada caso, siendo una de las alternativas más utilizadas la psicoterapia individual, procediendo en algunos casos a derivar en una terapia de grupo que puede presentar mejoras en el paciente.

Para este tipo de afección, la psicoterapia es la mejor y principal alternativa, de manera que la medicación ocupa un segundo plano que tiene como objetivo de estabilizar un poco a la persona así como el tratamiento de otras patologías que se puedan presentar a partir de este trastorno.

Uno de los principales objetivos para conseguir paliar los efectos negativos de este problema es precisamente la voluntad del paciente, ya que, si tiene intención de mejorar, la psicoterapia le ayudará a que el proceso sea gradual pero efectivo.

Además las terapias también tienen otra meta que es  la de evitar que el paciente acabe recurriendo al consumo de drogas para satisfacer sus necesidades, de manera que no sólo se ataca el problema principal, sino que además se busca evitar la aparición de problemas secundarios que son habituales en este tipo de casos.

En el caso de que la persona no ponga de su parte, la situación puede llegar a empeorar mucho dando lugar a problemas dentro de su entorno familiar y social así como en el trabajo, a la vez que también puede acabar con otras enfermedades como depresión, problemas de drogadicción e incluso en ocasiones determinados pacientes pueden recurrir al suicidio en el peor de los casos, o intentos de suicidio si no se llegase a consumar.

Por esa razón es esencial que, en caso de encontrarnos ante una situación en la que pensemos puede tratarse de un caso de TLP, lo mejor es ponernos en contacto con nuestro médico de confianza de manera que realice una valoración adecuada acerca del estado del paciente y del modo en que se deberá actuar para comenzar a solucionar la situación.

No debemos olvidar que a menudo muchas personas pueden padecer este tipo de problemas pero no ser conscientes de ello, por lo que su entorno somos lo más valioso que puede tener para conseguir salir adelante, y en cualquier caso siempre deberemos actuar con la máxima urgencia muy especialmente si presenciamos algún tipo de comportamiento que nos pueda dar a entender que el afectado pueda acabar teniendo algún intento de suicidio, ya que en muchas ocasiones presenta algunos síntomas previos que nos pueden abrir los ojos y hacer ver que realmente está ocurriendo algo, por lo que, en caso de cualquier duda, es mejor actuar y equivocarnos que esperar a ver qué ocurre y equivocarnos aún más.

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