Por debajo de lo que percibimos hay algo más poderoso y fundamental y, desde luego, más real, aunque sea totalmente intangible (Recordando lo que es: 74)

En la anterior entrega de Recordando lo que Es, dentro del replanteamiento de lo que se entiende por real que está llevando a cabo la ciencia contemporánea y su conexión con lo percibido y divulgado por antiguas culturas y tradiciones espirituales, se abrió la reflexión acerca de que por debajo de lo que percibimos hay algo más poderoso y fundamental y, desde luego, más real, aunque sea totalmente intangible. Esto es precisamente lo que la física está revelando: en el núcleo del mundo material y cuanto lo compone hay una realidad no física que puede ser denominada ondas de probabilidad, información, consciencia… Así, el físico Jeffrey Satinover ha señalado: “La materia, sea lo que fuere, no tiene nada en esencia; es completamente insustancial. Lo más sólido que se puede decir sobre ella es que se parece mucho a un pensamiento; es como una pizca de información concentrada”. Una nueva forma de comprensión de lo real que tuvo uno de sus más notables pioneros en el filósofo inglés Herbert Spencer, nacido en 1820, quien postuló la existencia de una “energía infinita y eterna de la cual proceden todas las cosas”. Línea de investigación que ha ido evolucionando con aportaciones como las del genial físico, matemático e ingeniero Nikolas Tesla -señaló que en el núcleo de lo material hay una realidad no física que se expresa como vibración y tiene su razón de ser en información, consciencia o pensamiento- o el antropólogo y lingüista Gregory Bateson -llegó a afirmar que “la mente es la esencia de la vida”-. Gracias a científicos como ellos, en el siglo XXI se empieza a describir la realidad substancial de cuanto existe como energía vibratoria asociada a alguna modalidad de información. La Teoría de Cuerdas, por ejemplo, sostiene que las partículas fundamentales no son puntos, como ha mantenido la teoría de partículas convencional, sino cuerdas, objetos extensos y vibratorios. Para el físico David Gross, premio Nobel y uno de los máximos expertos en dicha teoría, partículas como el electrón o la radiación electromagnética corresponden sencillamente a las vibraciones de menor energía. En palabras de Fritjof Capra, prestigioso físico fundador del Instituto Elmwood, “no resulta inverosímil pensar que todas las estructuras del Universo (desde las partículas subatómicas hasta las galaxias y desde las bacterias hasta los seres humanos) sean manifestaciones de la dinámica auto-organizadora del Universo, que hemos identificado como la Mente Cósmica”.
=======================================================
Una nueva entrega de Recordando lo que Es se publica en este blog cada domingo.
=======================================================

Deja un comentario