Fukushima: sigue empeorando la situación seis años después del accidente nuclear

Incluso la cadena de televisión Fox News habla de unos “niveles inimaginables” de radiación”

Por William Boardman, 14 de febrero de 2017

Dissident Voice

Fukushima14

Después de una semana de hablar de unos “niveles inimaginables” de radiación en el interior del reactor Nº2, que sufrió una explosión y se derrrumbó (Ver más abajo), NuclearNews.net informaba el 11 de febrero que los niveles de radiación han alcanzado unos valores mucho más allá de lo inimaginable.

Una radiación continua e intensa de 530 sieverts a la hora ( ya 4 sieverts supone un nivel letal), fue ampliamente difundida a principios de febrero de 2017, como si se tratara de un fenómeno nuevo. No lo es. Tres reactores de la central nuclear de Fukushima se fusionaron durante el terremoto y posterior tsunami el 3 de marzo de 2011, y aquella crisis todavía continúa. Los niveles de radiación han estado fuera de control desde entonces. Como se dijo en Fairewinds Energy Education en un correo electrónico el pasado 10 de febrero:

Esta lectura de la radiación utilizando un robot ya se esperaba, ya que el reactor N.º 2 ha tenido unos niveles muy altos de radiación desde que se produjo el desastre hace casi 6 años… Como viene diciendo Fairewinds desde hace 6 años, no hay soluciones fáciles porque el agua subterránea está en contacto directo con el núcleo del reactor (combustible fundido) en Fukushima Daiichi”.

Lo que es nuevo (aunque realmente no lo sea) es el reconocimiento oficial de los altos niveles de radiación que hay en ese lugar, que se han multiplicado por 7 (el máximo reconocido anteriormente era de 73 sieverts por hora en 2012). El nivel más alto de radiación medido en Chernobyl fue de 300 sieverts a la hora. Esto significa, y cualquiera que preste atención lo sabe bien, que la triple fusión en la central nuclear de Fukushima sigue fuera de control.

Sievert” es uno de los muchos términos utilizados para evitar que la mayor parte de la gente entienda de qué niveles se estén hablando. Un siervert equivale aproximadamente a un “gray”, que representa la absorción de un julio de energía ionizante por un kilogramo de material irradiado (no confundir con un “Curie” o “Becquerelio”, o “rem”, “rad” o “Roentgen”). En el Sistema Internacional de Unidades (SI), un julio es una unidad de trabajo o energía, y es el trabajo realizado por una fuerza de un Newton cuando su punto de aplicación se mueve un metro en la dirección de acción de dicha fuerza, es decir, unos 36000 vatios/hora. ¿Entendido?. La jerga no importa mucho en lo que respecta a la seguridad pública. Todas las radiaciones ionizantes son potencialmente mortales. Cuánto más expuesto esté uno, mayor amenaza supone. Physics Stack Exchange ilustra el problema:

La dosis de radiación que es capaz de matar a las células tumorales se dirige directamente a la masa tumoral. Si en lugar de usar un haz de rayos paralelos se usase un haz disperso como terapia, estaríamos tratando el cuerpo en su totalidad y causando gran daño”.

Los niveles de radiación en Fukushima se pueden comparar a los niveles de una explosión nuclear que no cesa. Esta es una de las razones por las que TEPCO, Tokyo Electric Power Co., propietaria de Fukushima, está tratando de tranquilizar al mundo diciendo que la radiación no sale de las instalaciones de la central nuclear de Fukushima. Esto no es verdad. Gran cantidad de radiación, la mayoría de ella no documentada y no medida, se vierte al Océano Pacífico, continuamente, sin pausa. Una razón por la cual estas emisiones radiactivas están fuera de control es porque nadie sabe dónde se encuentra los núcleos de los tres reactores que se han fundido. TEPCO dice que cree que los núcleos fundidos han traspasado las paredes internas de contención de los reactores, pero que todavía se encuentran dentro de las paredes exteriores. Siguen buscando lo mejor que pueden.

El 3 de febrero de 2017, The Guardian informaba de los altos niveles de radiación detectados por una cámara con control remoto enviada al interior del reactor, provista de un brazo telescópico. Prácticamente el mismo artículo aparecía el 6 de febrero en Smithsonian.com, el 7 de febrero en ZeroHedge.com, y el 8 de febrero Fox News informaba que “los niveles de radiación en la planta nuclear de Fukushima se encontraban en unos límites inimaginables”. Al parecer, tales noticias no se han dado ni en la CBS, ni en la NBC, CNN o MSNBC. El 9 de febrero, ABC publicaba un artículo de AP (Associated Press) en el que informaba de la urgencia de sacar el robot del Reactor Nº2 debido a los altos niveles de radiación, sin especificar esos niveles y añadiendo: “Los responsables de TEPCO aseguraron que a pesar de las cifras peligrosamente altas, la radiación no se difunde fuera del reactor”. (PJMedia.com dice que las informaciones de Fox se pueden considerar como noticias falsas, al basarse en un argumento ad hominem y confiar en TEPCO sobre la radiación que se emite al océano, y aceptando los estándares de la EPA sobre los niveles seguros del agua potable, sin desacreditar las informaciones).

El 12 de febrero, el diario Pakistan Defence publicaba el artículo de Ap del 9 de febrero, pero incluyendo los nuevos niveles de radiación, 650 sieverts, que dañó la cámara del robot, agregando:

Los altos niveles de radiación pueden parecer alarmantes, pero hay buenas noticias: la radiación está contenida, y no hay informes de que se estén produciendo fugas en la planta nuclear. Esto significa que la radiación no puede afectar a los municipios cercanos. Estos niveles tan altos también podrían significar que el robot se está acercando a la fuente de radiactividad lo que permitiría poder eliminar adecuadamente el combustible fundido”.

Toda esta cobertura mediática sólo hace referencia al núcleo del reactor fundido de la Unidad 2. No hay noticias fiables sobre el estado de los núcleos de los otros dos reactores que también se fundieron. En el mes de noviembre pasado, en una charla de media hora sobre la crisis de Fukushima, Arnie Gunderson, de Fairewinds Energy Education, habló sobre los tres núcleos desaparecidos de los reactores y dijo sospechar que probablemente no estuvieran dentro del vaso de contención del reactor.

El agua subterránea que fluye hacia y a través del reactor resulta contaminada a su paso por él, y eso está teniendo un amplio impacto en el Océano Pacífico. En Carmel, California, los residentes locales han descubierto que las charcas que quedan tras la bajada de la marea, antes vibrantes de vida, están ahora muertas. Culpan de ello a Fukushima.

Lo que está pasando en Fukushima no es nada bueno, y tiene posibilidades de que todavía empeore más. No resulta demasiado tranquilizante que la empresa responsable de la catástrofe, TEPCO, sea también la encargada de solventar el problema, sobre todo cuando el Gobierno japonés actúa encubriendo los hechos y negando a su gente las información de lo que está ocurriendo. Los investigadores privados han tardado cinco años en darse cuenta de que la radiación por Cesio-137 que se depositó sobre Tokio supuso una forma peligrosa de radiación y no se limpió con eficacia.

Estados Unidos y la mayoría de países del resto del mundo han optado por no considerar el accidente de Fukushima más seriamente que una colisión múltiple de vehículos. Ahora se encuentra a la cabeza del Departamento de Energía de los Estados Unidos Rick Parrey, y Scott Pruit preparado para asumir el cargo en la Agencia de Protección Ambiental (EPA), por lo que podremos esperar grandes cambios, ¿verdad?

Se ha producido un gran cambio en el Departamento de Energía, que utiliza más contratistas que cualquier otra Agencia estadounidense. La Oficina de Responsabilidad del Gobierno (GAO) descubrió que el Departamento de Energía no protegía a los denunciantes que planteaban problemas legítimos de seguridad nuclear y otras preocupaciones. En respuesta, el Departamento de Energía, aprobó nuevas normas para proteger a los denunciantes de las represalias de los contratistas. Pero esa normativa fue bloqueada debido a la congelación en las reglamentaciones establecida por el Presidente Trump el pasado 20 de enero.

En cierto sentido, Fukushima es tal vez una metáfora del momento actual de los Estados Unidos. El terremoto electoral y el tsunami del 11 de septiembre han producido un colapso político de proporciones desconocidas y en expansión sin que se vea forma de controlarlo, causando un enorme sufrimiento humano y en ciernes un futuro oscuro y peligroso.

William M. Boardman tiene más de 40 años de experiencia en el teatro, la radio, la televisión y el periodismo impreso, incluyendo 20 años en el sistema judicial de Vermont. Ha recibido varias distinciones por parte de Writers Guild of America, la Corporación de Radiodifusión Pública, la revista Vermont Life y una candidatura a los Premios Emmy de la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión. Artículo publicado en Reader Supported News.

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