El Reino perdido de los Chachapoyas, en Perú


Es muy poco lo que sabemos de los antiguos Chachapoyas. Sólo el Inca Garcilazo de la Vega (que nunca visitó la región), y Pedro Cieza de León, que probablemente estuvo en la ciudad de Chachapoyas, mencionan a este pueblo y lo describen como un “gran reino”. 

Según documentos del Virreynato español la provincia Inca de Chachapoyas tenía 30.000 pagadores de tributos (en comparación la provincia de Chincha tenía 10.000 en esa época). Se sabe que no hablaban quechua y que su nombre (chachapoyas) es un vocablo inca. Seguramente desarrollaron un idioma propio que hoy no conocemos. Hay pinturas rupestres que datan de miles de años, por lo que es probable que la región haya estado siempre poblada desde épocas remotas, y se haya relacionado con otras culturas de la red de ríos amazónicos. Según Kauffman Doig, debió alcanzar su florecimiento a partir del año 1000 después de cristo y se prolongó hasta la llegada de los españoles al Perú. De todas las ruinas descubiertas, destaca Kuelap. Kuelap es una ciudadela ubicada en lo alto de una montaña que controla el río Utcubamba. Posee un estilo de arquitectura único, un estilo “amazónico” que parece no haber sido copiado de ninguna ciudad andina (lo más parecido es Chavín). El Pajatén es aún más misterioso. No sólo su arquitectura es única, sino la iconografía usada en sus construcciones. Pero lo que más llama la atención del mundo chachapoyano son sus sarcófagos. El mundo andino y costeño enterraba a sus muertos bajo tierra. Los chachapoyas lo hacían en lo más alto de las montañas y en sarcófagos de madera con forma humana (como los antiguos egipcios). Lo más parecido a los sarcófagos chachapoyanos son las inmensas esculturas de la Isla de Pascua. ¿Será Rapa Nui una isla conquistada por los antiguos chachapoyas hace siglos?
Cieza de León los describe como “blancos”. Anota en su crónica: “…Así, vemos hoy día que las indias que han quedado deste linaje (de los chachapoyas) son en extremo hermosas, porque son blancas”. Los Chachapoyas fueron conquistados por los incas pocos años antes de la llegada de los españoles, imponiendo sus costumbres en sus ciudades anexadas al Imperio, pero hubo una facción que desobedeció el mandato del Inca y fundó sus propias ciudades en la Selva: Cieza de León: “Y tiénese por cierto que por esta parte (Chachapoyas) tierra adentro están poblados los descendientes del famoso capitán Ancoallo (vencido por los Incas), el cual se fue con los chancas que le quisieron seguir. Y la fama cuenta grandes cosas de una laguna donde dicen que están los pueblos destos.” ¿Será una reseña de la Laguna de los Cóndores y de la zona cercana a Kuelap? En junio de 1997 se produjo allí un hallazgo de momias y objetos chachapoyas, chimúes (¿los chancas exiliados de Cieza de León?) e incas, que fueron expuestos en la Municipalidad de Leymebamba.¿Habrán huido de los incas, los Chimú y los Chachapoyas juntos adentrándose hacia la Selva? Apenas empezamos a resolver el rompecabezas del Reino Perdido de los Chachapoyas.

Este misterioso pueblo cuyos orígenes se remontan al 800 d.C. más de 600 años antes de la expansión del Imperio Inca, fue ocupando lentamente unos 30 mil kilómetros cuadrados de tupido bosque entre los ríos Huallaga y Marañón, en el Perú, quizás fueron los incas quienes les dieron el nombre de “Chachapoyas” que significa “Pueblo de las Nubes”, este pueblo construyó cientos de asentamientos en cimas y salientes montañosas, las ruinas chachapoyas son tan abundantes en la espesura del bosque y las escarpadas colinas que al entrar en esta región, no es extraño toparse con alguna construcción de ellos.- El más conocido de los sitios chachapoyas, Cuelap, ubicado a gran altura sobre el río Utcubamba, es unoo de los asentamientos prehispánicos más sorprendentes de Surámerica, en este punto conocido como “ceja de selva” la precipitación pluvial anual llega a ser de hasta 4 mil milímetros, por eso para proteger los restos de sus respetados muertos, los chachapoyas escogieron lugares donde estos quedaran a salvo del agua estancada.- En el microclima seco al pie de las salientes construyeron plataformas de madera o piedra como tumbas y también depositaron momias en las cuevas naturales, se han hallado momias encerradas en una cubierta de barro, piedras, y hierba semejante al yeso y decorada con rostros pintados, los ocupantes de las cámaras funerarias en peñascos fueron amortajados con sumo cuidado con varias capas de telas de lana y algodón, también se les rodeó de objetos usados en la vida cotidiana, como piezas de cerámica y armas, dado que este pueblo no dejó rastro escrito, son estos objetos los que registran su historia.-

Los chachapoyas desarrollaron una cultura con relativa rapidez y construyeron enormes asentamientos y fortalezas, al parecer para defenderse los unos de los otros, pues no existen vestigos de culturas rivales,aproximadamente en 1470 fueron aplastados por la llegada de los incas, debiendo parte de su pueblo trasladarse a otras zonas.- En abril de 1997 la comunidad arqueológica peruana quedó consternada con las noticias referentes al área que rodea a la “Laguna de los Cóndores” , en un peñasco de 120 metros sobre el lago los saqueadores habían encontrado y ultrajado cinco “chullpas”, así se llama a estos mausoleos, ubicados en las laderas de las montañas, son tumbas de barro y piedra, unos cuantos palos le sirven de techumbre que protegen restos momificados y canastas con ofrendas.- Con motivo de proteger estos hallazgos, en las estribaciones orientales de los Andes, a unos 200 metros de altura en un abrupto barranco, se encontró la entrada a una chullpa que asemeja una cabaña, donde se hallaba un fardo mortuorio intacto, las paredes emplastadas de la cámara funeraria trazada contra el peñasco rocoso motivó que se la llamara “Casa Blanca”.- Cuelap, el más famoso de los sitios chachapoyas, ocupaba un lugar estratégico al que enormes fortificaciones protegían de ataques de otros chachapoyas, invasores de fuera e imperios del sur, al otro lado de la imponente pared de 20 mts. de altura, yacen esculturas de piedra y más de 400 viviendas circulares, entre ellas las que se han restaurado para el turismo















FUENTE–PERUANTIGUO–

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