Disruptores endocrinos: el discreto regalo del lobby de los pesticidas

La Comisión Europea presentó el pasado día 21 una propuesta para la regulación de estas sustancias químicas. Una laguna legal podría mantener miles de toneladas de los peligrosos plaguicidas en el mercado de la UE

Por Stéphane Horel, 21 de diciembre de 2016

(Crédito: Richard Corfield / flickr )

(Crédito: Richard Corfield / flickr )

Este artículo se publicó originalmente en el diario Le Monde el pasado 20 de diciembre.

Se trata de un párrafo desconectado del texto que le precede, agregado en la parte inferior del documento en el último minuto, con una redacción farragosa e impenetrable, que hace referencia a la introducción de una excepción para aquellos productos que impiden el desarrollo de organismos nocivos. Pero dicho con palabras llanas, no es ni más ni menos que una concesión de la Comisión Europea al lobby de los plaguicidas.

Con tres años de retraso, la Comisión Europea debe someter a votación su propuesta de regulación de los disruptores endocrinos, esas sustancias químicas capaces de interferir con el sistema hormonal de los seres vivos, incluso a dosis muy pequeñas. Se supone que esta propuesta debiera establecer una estricta normativa europea sobre plaguicidas, es decir, la del reconocimiento de los plaguicidas como disruptores endocrinos.

Por lo tanto, se trataría de establecer los criterios que la Comisión Europea ha elaborado y que permitirían identificarlos, y posteriormente los representantes de los Estados miembro deben adoptar o rechazar. La votación tendrá lugar en el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y Seguridad Animal, después de 6 meses de negociaciones.

Si el diablo se esconde en los detalles, ese párrafo insertado por la Comisión Europea en el último minuto es todo menos algo anecdótico. Mientras que la regulación de los plaguicidas exige la eliminación de los disruptores endocrinos del mercado, ese párrafo crea una excepción en todo un grupo de plaguicidas que tiene la particularidad de… ser disruptores endocrinos. De hecho algunos plaguicidas eliminan insectos o plantas que son considerados como plagas para los cultivos actuando sobre su sistema hormonal bloqueando su desarrollo o crecimiento. En otras palabras, se trata de plaguicidas que han sido diseñados para ser disruptores endocrinos. En lugar de utilizar estos conocimientos para identificarlos y prohibirlos, la Comisión Europea propone que se mantengan.

Solicitud del trío BASF, Bayer y Syngenta

Esta excepción es en realidad una antigua solicitud de la Industria de los Plaguicidas, ese trío de fabricantes de plaguicidas que sería el más afectado por la regulación: el gigante alemán BASF ( líder mundial en productos químicos), Bayer (que ha fusionado con Monsanto) y el grupo suizo Syngenta. En un documento fechado en 2013, los responsables de estos grupos abogan por introducir una excepción en lo que se refiere a los productos diseñados como disruptores endocrinos:

En sentido estricto, estos compuestos cumplen con la definición de lo que es un disruptor endocrino, ya que sus mecanismos endocrinos y sus efectos adversos relevantes en la población han sido mencionados y bien descritos (…) Por consiguiente, debe definirse una excepción a esta categoría de productos químicos…”.

El nuevo párrafo se parece de manera inconfundible a lo escrito por los responsables de los fabricantes de plaguicidas.

Pero el añadir esta excepción supone un problema para los seres vivos, que pueden verse afectos por estos pesticidas que alteran el sistema hormonal, desde las plantas hasta las mariquitas y las ardillas, es decir, aquellos seres vivos que la ley denomina no objetivo, pero que también disponen de un sistema hormonal susceptible de ser alterado por estos productos.

Entre ellos se encuentra

el herbicida 2,4-D, reconocido

como posiblemente carcinógeno

para el ser humano

No se ha realizado una evaluación de las consecuencias de esta cláusula sobre los ecosistemas, aunque sin duda tendrá un impacto positivo en la Industria. Según la información recogida por Le Monde, esta excepción afectaría a 15 insecticidas y un buen número de herbicidas, entre ellos el 2,4-D, un herbicida que ha sido clasificado como “posible carcinógeno para los seres humanos” por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) en 2015.

De acuerdo con los cálculos realizados por la ONG Generaciones Futuras, esta excepción afectaría a 8.700 toneladas de productos al año, sólo en Francia. Francois Veillerette, portavoz de la ONG, se muestra indignado:

Se trata de una aberrante regulación, que pretende eliminar los disruptores endocrinos para proteger los ecosistemas.

Esta petición no proviene de nosotros, sino de las autoridades alemanas”, dijo Graeme Taylor, Director de asuntos públicos de la Asociación Europea de Protección de Cultivos (ECPA). Esta organización de presión de la Industria de los Plaguicidas rechazó la propuesta de la Comisión Europea en su conjunto por considerarla que “no va lo suficientemente lejos”.

Incierta mayoría, una propuesta cercenada en dos partes

Ante la perspectiva de una incierta mayoría, la Comisión Europea presenta su propuesta en dos parte. La primera parte contiene un componente medioambiental, en la que se incluye esta nueva excepción, y un componente relacionado con la salud humana, que también es objeto de fuertes críticas por parte de la comunidad científica, ONGs y algunos Estados miembro, incluida Francia.

Todos ellos han denunciado la insuficiencia del texto para proteger a la población de enfermedades relacionadas con la exposición a disruptores endocrinos (cáncer, problema en el desarrollo cerebral, infertilidad, diabetes, etc).

La segunda parte de la propuesta, que es sobre aspectos reglamentarios, también contiene una destacable excepción. De mantenerse, los riesgos planteados por los plaguicidas que son disruptores endocrinos serían evaluados caso por caso después de su comercialización, pero la ley exige su prohibición a priori. Esto ha sido considerado ilegal por el Parlamento Europeo, ONGs y algunos países, como Le Monde reveló a finales de noviembre, con la documentación que apoya dicha afirmación, señalando que se basaba en conclusiones redactadas de antemano por una agencia oficial europea.

Estas propuestas son inaceptables y no responden a la creciente preocupación y movilización pública a favor de actuaciones que reduzcan de verdad la presencia de disruptores endocrinos en nuestra vida cotidiana”, dijo la Coalición Europa Libre de Disruptores Endocrinos. Una petición en la red de SumOfUS, que solicitaba el rechazo de la propuesta, ha recogido más de 260.000 firmas.

sumofus

En las más altas instancias de la burocracia Europea se considera que se ha hecho un buen trabajo argumentando que había de por medio una controversia científica sobre los disruptores endocrinos que era preciso considerar. Sin embargo, un centenar de reconocidos científicos han advertido a los responsables de la toma de decisiones de que la Industria fabrica dudas para defender sus intereses comerciales que considera amenazados, del mismo modo que la Industria Petrolera hace con el cambio climático (Le Monde, 30 de noviembre). Sin embargo, un representante europeo ha dicho que no se puede hablar de teorías conspirativas.

————————————————

Tagged: Basf, Bayer, Comisión Europea, disruptores endocrinos, Industria Plaguicidas, plaguicidas, Syngenta
Ir a la fuente

Deja un comentario