Aprender a escucharnos para saber lo que realmente queremos

HÁGASE NUESTRA VOLUNTAD                                   

Como humanos que somos siempre han querido que hagamos la voluntad de alguien, sea de un dios menor o de un dictador cualquiera, sea por manipulación o por imposición, pero han pretendido que la masa de gente siga los dictados que a otros convenían para sus propios fines.

Rara vez hacemos nuestra voluntad, porque el sistema se encarga de imponernos la suya procurando cubrir todos los frentes para que nadie se salga de lo establecido, del cerco marcado y amurallado donde pasta el rebaño. El sistema marca el paradigma, siendo el libre albedrío y la voluntad individual una ilusión engañosa donde creemos hacer nuestra voluntad, cuando la realidad es que elegimos entre el acotado margen que el sistema permite con el espejismo de perseguir deseos que tomamos como ejercicio de voluntad.

La mayoría trabaja en lo que puede para ganarse el sustento, no en lo que quiere. Nuestras decisiones, intenciones y propósitos se tienen que adaptar al sistema imperante, el cual nos condicionan de tal manera desde la escuela y la sociedad que incluso nos creemos que hacemos lo que queremos cuando solo hemos sido programados para hacer lo que nos marcan o elegir entre lo que nos permiten. Hasta nuestros gustos y aficiones vienen siendo condicionados por el ambiente que nos envuelve. Pero rara vez ejercemos una voluntad libre, genuina y verdadera.









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