A través de la visión remota Ingo Swann logró detectar anomalías impactantes en la luna

La visión remota o capacidad de observar a través de actividades extrasensoriales locaciones, objetos o personas que se encuentran a una distancia considerable, puede no conformar parte de la cultura mainstream de nuestra sociedad, pero ciertamente ha sido estudiada en laboratorios de diferentes agencias de inteligencia en el mundo. De hecho según indica Ingo Swann, uno de los pioneros de la visión remota, durante la guerra fría hubo una preocupación de parte del gobierno de Estados Unidos por los programa psíquicos que se estaban llevando a cabo en China y en la Unión Soviética. Claro que todo esto ha sucedido tras un complicado velo de secretos. Ya que al parecer una serie de experimentos realizados en la década de los años treinta, dejó claro que los seres humanos  tenían muchas más habilidades de las que hasta entonces habíamos creído

En todo caso Ingo Swann, quien se autodenomina como un explorador de la consciencia, cobró cierta notoriedad  entre los círculos interesados en el estudio y prueba de este tipo de habilidades paranormales después de haber  conducido un experimento que implicaba utilizar  su visión remota para estudiar Júpiter. Esto sucedió en 1973 cuando Swann propuso a Russell Targ y Harold Puthoff aprovechar que la sonda Voyager visitaría el planeta en 1979, permitiéndoles verificar la información. Entre otras cosas Swann afirmó que Júpiter tenía anillos a su alrededor al igual que Saturno, lo cual era motivo de discusión científica en ese momento y quedó comprobado una vez que se obtuvo información de la Voyager.

El experimento le valió a Swann ser contactado por una serie de individuos que trabajaban con tanto secreto que nunca le proporcionaron el nombre de la institución o programa al que pertenecían, pero que le propusieron usar sus habilidades para explorar la luna. La historia es larga y compleja e Ingo Swann la narró  a detalle en su libro titulado “Penetration”. Pero lo más importante del caso es que a través de la visión remota logró detectar diversas anomalías en la luna, incluyendo lo que parecían seres humanos operando en su superficie.

En el capítulo cinco de dicho libro Swann declara que en algunas locaciones parecía que no había nada más que paisaje lunar, pero en otras locaciones todo se tornaba mucho más complejo y confuso. De tal manera que hizo muchos bosquejos y trato de identificar los objetos. En sus palabras:

“Encontré torres, maquinaria, luces de diferentes colores y “construcciones” de extraña apariencia. Encontré puentes cuya función no pude identificar. Uno de ellos simplemente era un arco que no tocaba el suelo en ninguna parte. Había muchos domos de varios tamaños, cosas redondas, cosas como pequeños platillos con ventanas. Estos se encontraban aparcados junto a los costados de los cráteres, a veces incluso en lo que parecían ser hangares.

Tuve problemas estimando los tamaños, pero algunas de estas “cosas” eran muy grandes. Encontré cosas que eran como tubos y máquinas que eran como tractores subiendo y bajando las colinas, caminos en línea recta que se extendían por millas, obeliscos que no tenían ninguna utilidad aparente.  Había plataformas en los domos y estructuras que parecían como grandes cruces. También había agujeros que parecían estar siendo excavados y que obviamente tenían que ver con algún tipo de operación minera o relacionada a la remoción de suelo. Había “redes” sobre algunos cráteres, “casas” en las que obviamente alguien vivía, sólo que no podía ver quién, con excepción de un caso.

En ese caso, vi a una clase de personas ocupadas mientras trabajaban en algo que no pude terminar de entender. El lugar estaba oscuro, el “aire” saturado de un tipo de polvo y había alguna clase de iluminación, como una bruma color verde limón. La cuestión es que o eran humanos o se veían exactamente como nosotros, pero todos eran hombres, lo cual pude notar porque estaban desnudos. No tenía idea de por qué”.

Interesantemente después de estos descubrimientos, quienes lo exhortaron a participar en dicho experimento lo dieron por terminado sin más explicaciones. Por supuesto el libro de Swann contiene una serie de ideas de porqué después del primer viaje a la luna, no hubo más visitas al satélite terrestre, las cuales aún hoy, han quedado sin respuesta. Pues la mayoría de la población continúa creyendo que la luna es un satélite natural y cuasi desértico incapaz de albergar vida humana.

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