12 lecciones de vida de un hombre que ha visto morir a 12 mil personas

Bhairav Nath Shukla ha sido por 44 años el administrador de una de las casas de huéspedes en la que devotos hindúes se hospedan en preparación a la muerte en la ciudad de Varanasi, que se encuentra a las orillas del Ganges. Una importante creencia sostiene que morir en este sitio, conocido también como Kashi, permite que la persona obtenga la liberación (moksha) del ciclo de muerte y renacimiento, o lo que llaman “Kashi Labh”, la fruta de Kashi.  

Administrando la casa Kashi Labh Muktu Bhawan de Varanasi, Bhairav Nath Sukala ha conocido a alrededor de 12,000 personas que han ido a morir a su establecimiento, ricos y pobres y personas de las más grande diversidad.  En lo que es un testimonio de enorme valor, este hombre que lo ha visto todo, le contó a Deepak Ramola del sitio Fuel doce lecciones que ha aprendido en sus 44 años de servicio. Las palabras de Shukla son especialmente interesantes ya que son fruto de la particular visión moral de la muerte que se tiene en la India, donde la muerte es la gran frontera que define el destino de un alma o conciencia, siendo que la forma en la que morimos que resume la forma en la que vivimos dicta lo que seremos posteriormente, ya sea que regresemos al ciclo de muerte y renacimiento, que puede verse como una forma de esclavitud, o que nos liberemos y alcancemos la verdadera naturaleza del ser, que es descrita como dicha pura e inmortal. En otras palabras, al morir, uno se enfrenta con su vida misma y todos sus actos (karmas) determinan el desenlace de la muerte, lo cual hace literalmente de vital importancia que nuestra vida se conduzca con cierta inteligencia y bondad.

1. Resuelve todos tus conflictos antes de partir  

“Las personas llevan consigo enormes cargas de manera innecesaria por toda su vida y sólo buscan deshacerse de ellas al final de sus viajes. El truco yace en no tener conflictos sino en resolverlos tan pronto como surjan”, dice Shukla.  

2. La simplicidad es la verdad de la vida  

Las personas suelen dejar de caer en excesos y autoindulgencia cuando están por morir, y sólo entonces entienden que pudieron haber llevado una vida más simple, con menos posesiones, orientada a lo verdaderamente importante, que en la India se conoce como el dharma.

3. Que no te importen los rasgos negativos de otras personas  

Shukla mantiene que albergar amargura y resentimiento por las cosas negativas de las otras personas es un peso del cual debemos liberarlo. Todas las personas tienen cosas buenas y malas y es siempre mejor enfocarnos en lo positivo, ya que esto hace sea más fácil que las amemos.  

4. Acepta la ayuda de los demás  

Shukla señala que es necesario abrirnos a la influencia positiva de los demás ya que existen siempre personas que saben más que nosotros en muchos aspectos.  

5. Encuentra la belleza de las cosas cotidianas  

Su casa de huéspedes tiene el detalle de tocar bhajans y canciones devocionales tres veces al día, y hay algunas personas que se detienen y admiran las notas musicales con gran asombro. Estas personas suelen tener una mejor actitud; otras personas nunca notan estas texturas de la existencia, quizás porque son demasiado orgullosas o están demasiado ensimismadas. Se pierden de la alegría de la vida que yace en los detalles.  

6. La aceptación es liberación  

La indiferencia, el rechazo y la negación crean ansiedad y miedo, mientras que aceptar las cosas libera energía que permite ver un problema con mayor claridad.  

7. Ver a los demás como iguales hace más fácil el servicio  

Shukla dice que su trabajo habría sido insoportable e ineficiente si no fuera capaz de ver a todas las personas de la misma forma sin discriminarlos (algo que es especialmente sensible en India por el sistema de castas). Una persona que categoriza no da un buen servicio, explica. Esto aplica para todos los ámbitos.

8. Cuando encuentres tu propósito haz algo al respecto  

Shukla ha notado que muchas personas en la vida encuentran un llamado o un propósito existencial pero muchos no hacen nada al respecto, lo cual se convierte al final en un peso encima.

9. Los hábitos se convierten en valores  

Con esto resalta la importancia de cultivar buenos hábitos, ya que si uno lo hace éstos se convierten en un sistema de valores que permite ver la vida y moverse en el mundo de manera honesta y compasiva.  Todo lo bueno que somos empieza con un pequeño hábito que decidimos cultivar.  

10. Elige lo que quieres aprender  

El mundo es un vasto océano de conocimiento pero, por ello, uno puede perderse fácilmente. Es necesario darle valor e importancia a ciertas cosas que dan alegría y sostén al corazón y a la mente y no perder el tiempo en cosas inanes.  

11. Uno no corta lazos con las personas; se cortan lazos con los pensamientos que producen  

Shukla sugiere que uno no se desconecta de las personas que verdaderamente ha amado, sin embargo, sí puede desunirse de ciertos aspectos negativos de alguna persona al dejar de identificarse con ciertos rasgos. Uno se divorcia de ciertos pensamientos no de la persona. Esto permite también liberarse de resentimientos.  

12. Guarda para el dharma el 10% de lo que ganas  

Shukla calcula que es apropiado dejar el 10% de los ingresos para el bienestar de los demás. Su experiencia le dice que actos generosos hacen que una persona se vaya del mundo con la compañía de sus familiares y con las bendiciones de extraños lo cual ayuda a que la muerte sea más pacífica y agraciada. Asimismo, este altruismo muestra que uno no se aferra a lo que tiene, lo cual de nuevo hace más ligera la vida y su desenlace.

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